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viernes, 2 de julio de 2010

Cuando PERDER es GANAR-

¿Ganar, es la única manera de ganar? Parece una pregunta complicada pero no lo es. Quiero decir ¿la única manera de ganar es ganando? ¿No se puede ganar nada perdiendo? Quiero decir si yo por ejemplo pierdo peso ¿no gano en salud? Si un señor pierde el vuelo y ese avión se estrella ¿no ganó algo perdiendo el vuelo el señor? Un hombre pierde su empleo y se deprime tremendamente, pero consigue otro empleo mejor y le va muy bien ¿ese hombre no ganó perdiendo el primer empleo? ¿Cuándo uno pierde la inocencia gana algo? Quiero decir ¿cuándo perdemos la inocencia no ganamos en sabiduría, no ganamos en autodeterminación? ¿No ganamos cuando perdemos el miedo? Mis queridos amigos cuando digo perdemos el miedo no digo tener una confianza ciega en que vamos a ganar siempre, sino perder el miedo a perder, de eso se trata. En mi época se decía ‘perder la chaveta’. Y es verdad eh, a veces hace falta un poco de locura para ganar algo. A veces perder el control es la única manera de ganar libertad. Si yo te digo ‘perder la ilusión’ ¿ganamos algo perdiendo la ilusión? A veces hay que perder la esperanza, perder la ilusión, para que nazcan cosas nuevas. Y parece que fuera el fin de todo y en realidad puede ser el comienzo de algo mejor. De lo que se trata es de perder el miedo a perder, porque a veces perder es la única manera de ganar. Un iluso es alguien que se cree cualquier cosa ¿o no? La ilusión es una burbuja. Hay que romper esa burbuja chicos. Ustedes estaban en una película de héroes, romántica, defendiendo a sus amigos, a sus enamoradas… fin de la ilusión, se terminó, esa no es la realidad, la realidad es muy distinta. Pierdan la ilusión y van a entender que están luchando por todos, por salvar a todos, no solamente a algunos. Cuando perdemos la ilusión y enfrentamos la realidad al menos somos más honestos, y tal vez quien sabe la realidad nos da una grata sorpresa. Pero lo que es seguro es que la ilusión nunca nos va a dar lo que promete. Ustedes lloren, griten, pataleen pero despídanse de ese mundo en el que vivían. Soñar es querer cambiar una realidad, la ilusión es negar la realidad. La desilusión no es otra cosa que una bofetada que nos da la realidad, nos dice “eh, no sean tontos, las cosas son como son”. La ilusión nos hace creer que se puede sacar agua de las piedras, pero la realidad es que si queremos agua tenemos que ir al arroyo, porque si hay algo que las piedras no tienen es agua. Bueno, y una vez que hayamos perdido la ilusión, que nos hayamos despedido de ese mundo ideal, agarramos la realidad con las dos manos y decimos “bueno ¿y ahora que hay que hacer?”, y les puedo asegurar chicos que hay mucho por hacer. Ahí donde terminó la ilusión empieza la vida de verdad, y cuando ya estemos desilusionados soñemos en grande con el mundo que queremos y por el que vamos a luchar. Hay que perder la ilusión muchachos, porque ahí perder es ganar.

Sola-

Quiero contarte una historia. La historia de una nena que cuando era muy chiquita se quedó solita. Voy a hablarte de mí, de cuando tenía diez años y mi familia me abandonó, me dejaron, desamparada ¿no se entiende no, como puede haber tanta crueldad? No se entiende. Pero tuve suerte porque lo conocí al Señor Jay. Y él me dio un hogar, me dio educación, me dio amigos y una beca en el Instituto de Desarrollo de Futuros Líderes, por eso soy quien soy, por eso tengo lo que tengo. Y yo hablo de verdad cuando digo que lo que quiero es un mundo feliz, yo quiero y necesito un mundo feliz. Estar solo es estar rodeado de gente y no tener a nadie que piense en vos. Yo vivía en una casa llena de gente, repleta de gente, gente por todos lados, nunca un silencio, lleno de ruido, nunca una mesa vacía. Y sin embrago estaba sumergida en la soledad más espantosa. La soledad es como ser muda en un mundo de sordos. La soledad es la derrota más dolorosa, porque significa perder ante uno mismo. La soledad es un modo de dejar de existir. Una nena solita en el mundo, así crecí, eso quise evitarle a mis hijas, eso no pude evitarles. Llegó a mi vida solita. Se va de mi vida solita. La soledad es como ser invisible en un mundo de ciegos. La soledad es una nena indefensa corriendo en un bosque oscuro y peligroso. Una nena desamparada y solita.

La llave maestra.

Hablo de la llave, de la llave maestra, la única, la que abre todas las puertas. La llave, la llave que nos hace llorar cuando nos olvidamos que si alguna vez amamos a alguien no existe más la soledad. La llave maestra es capaz de abrir el candado más cerrado, de despertar hasta el corazón más dormido. Es una llave que va a girar, y va a girar, y va a girar hasta abrir el candado. La llave maestra abre la puerta de la vida, la puerta de los milagros y la puerta de la fe. Abre los grilletes para sacarnos las cadenas que no nos dejan caminar. Es una llave que nos vuelve osados, audaces. Esa llave nos abre la puerta a la rebeldía. Es una llave capaz de abrir la celda de la prisión más segura. Es una llave que puede abrir hasta la cerradura más oxidada. Es una llave que abre una puerta hacia una dimensión a veces desconocida. Ustedes me están mirando y están esperando que les diga una gran revelación ¿no? Y esta vez los voy a defraudar, no les voy a decir nada que no sepan, la llave la conocen, la tienen, es el amor. Todo lo que necesitan es amor, como decían los Beatles. Bah, en realidad se los dije yo, pero bueno, no importa, no me jode. Pero es verdad, es verdad, es lo único que necesita, así de simple. Simple, no fácil eh, simple. Eso es lo que necesitan para pasar del otro lado del muro. Eso es lo que falta, falta mucho amor, falta mucho amor en este mundo. Y mi mundo Eudamón se está muriendo. Están matando la vida, la verdadera vida. Y solamente ustedes pueden salvarlos, son la única esperanza, y tienen una única arma: el amor. Fortalezcan su amor y van a tener un arma poderosísima. Todo lo que se necesita es amor, y bueno claro, un poquito de esperanza.

Área de competencia-

A veces vas por la vida creyendo que estás despierto y de pronto pasa algo inesperado, algo que te sacude, algo que te despierta. ¿Hay algo capaz de despertarnos del sueño más profundo que es dormir despiertos? Es paradójico, pero creo que no hay mejor despertador que un sueño. Cuando sos chico tenes algo muy claro, tu juguete preferido es tuyo, si ves que alguien lo quiere sin dudarlo decís “es mío”. Defendes con uñas y dientes lo tuyo, tu juguete, tu lugar, tu novia, pero siempre aparece alguien que viene a disputártelo. Puede ser otra persona o incluso el recuerdo de otra persona, donde había dos ahora hay tres y ya estás en una competencia. La competencia tiene mala prensa, creemos que ser competitivos es un defecto, nunca una virtud ¿pero no es cuando no tenemos competencia cuando dejamos de crecer? El problema de la competencia, creo yo, es la falsa creencia de que para que alguien gane otro tiene que perder, para que alguien exista otro tiene que desaparecer. Olvidarte que nada es tuyo y que todo lo podes perder te puede dormir, se necesita un buen sueño para despertarse. Se necesita un buen competidor para mantenerse despiertos y crecer. No hace falta que otro pierda, la verdadera competencia es cuando todos de alguna manera ganan algo. No hay garantía de que el sueño vaya a cumplirse, eso te hace esforzarte para ser mejor, para que elegirse sea algo de cada día. De lo que si hay garantía es que si aspiras a ser mejor no hay manera de que no lo seas.

lunes, 31 de mayo de 2010

El tiempo ~

"Diez minutos pueden ser una eternidad y 20 años no es absolutamente nada"“El tiempo entonces es una percepción, no es real, son simplemente palabras…llego rápido, llego lento, estoy tardando…ahora, si es una percepción, no hay tiempo. Alguien dijo en este libro que el tiempo a veces es lo que tardamos en ir de un lugar a otro, pero si no hay tiempo, quiere decir que podríamos estar en dos lugares al mismo tiempo, a la vez ¿Entendés?A ver, es un poco lo que pasa con el deja vu, nosotros creemos que con un deja vu adivinamos el futuro, pero no estamos adivinando el futuro, lo estamos viendo…vemos el futuro.El pasado, el presente y el futuro conviven en una misma línea.Pasado, presente, futuro…Nosotros estamos acá, en el presente, podemos ver algo del pasado pero es imposible ver algo del futuro, únicamente que peguemos el salto...acá. Se puede ver todo a la vez.

El escudo.

Tal vez este escudo tenga un sentido mas metafórico, tal vez este escudo nos protege de algo. A veces por miedo nos calzamos un escudo, una coraza, algo con que defendernos cuando nos sentimos amenazados. Y a veces somos el escudo de otro, somos cómplices de alguien equivocado, lo escudamos. Y a veces nos escudamos tanto que terminamos presos de nuestra propia coraza, solos detrás de nuestro propio escudo. Y a veces estamos desarmados, sin corazas ni escudos, y nos sentimos muy vulnerables. Y otras veces necesitamos sacarnos esos escudos con los que nos protegemos…desarmarnos, tirarnos al agua sin salvavidas.

El sentido de la vida.

La vida es curiosa, durante años uno se pregunta cual es el sentido de este baile, para que luchar, porque la vida es una eterna pelea. Si la vida es curiosa y vueltera, llena de vericuetos, de giros absurdos, inexplicables. La vida tiene esas casualidades tan sospechosas. Tanto que nos hacen pensar que todo tiene un para qué. Si, un sentido. La vida cambia todo el tiempo. No nos deja acostumbrarnos a un golpe que enseguida viene otro atrás. Y uno se sorprende siempre y así sigue preguntándose por el sentido de todo. Preguntándose el sentido de estar presente en el momento y el lugar equivocados. El sentido de ser buenos y malos. Habrá premios y castigos para unos y otros? Uno pasa por la vida haciéndose esas preguntas y muchas otras más pero en el fondo todo se resume en una sola: cual es el sentido de la vida? Qué irónico, recién ahora empiezo a entender el sentido de la vida.Y es así, uno pasa la vida preguntándose por el sentido de la vida. Esperando ese algo que falta y que nos hará felices. Y tal vez la respuesta, sea que la vida no tiene sentido. Que la vida simplemente se vive. Y simplemente viviendo, podamos decir al final, que nuestra vida VALIO LA PENA.

viernes, 28 de mayo de 2010

Vivir sin esperanza.

Nadie puede vivir sin esperanza. Por algo dicen que lo último que se pierde es la esperanza, porque si la perdés estás muerto. ¿Pero que es la esperanza? ¿Es desear que algo pase o es la certeza de que eso que deseas va a pasar? Tener esperanza no es desear sino saber, tener certeza de que eso que querés tarde o temprano va a llegar. Vivir sin esperanza es tener la certeza de que lo que soñas nunca va a llegar, es estar derrotado antes de intentarlo. Porque cuando llega la tragedia y te golpea ¿cómo vas a dar pelea si no tenes un poco de esperanza? Por más rebelde que sea el rulo tarde o temprano lo vas a alisar, solo hay que confiar.Vivir sin esperanza es vivir rendido en una pelea que no terminó, es solo poner la cara para recibir los golpes. Porque cuando uno pierde la esperanza pierde el rumbo, el norte, pierde todo. Confiar, creer , soñar, todo eso es tener esperanza. Saber que aunque el mundo se nos venga encima y por más imposible que parezca hay algo que nos va a salvar, algo o alguien. Porque la esperanza no es un deseo, es una certeza, una certeza de que después de todas las tormentas sale el sol. Es una certeza profunda de que aún en la peor crisis, no hay tal crisis.
La esperanza es la prima hermana de la fe. Tener esperanza es saber que eso, esa luz está ahí, aunque no la puedas ver está ahí. Aunque claro, vos nunca pudiste creer en eso porque en el mundo de oscuridad en el que viviste jamás pudiste creer que había una luz, y ahora te queres matar porque no podes creer que tu antagonista sea yo. ¿Qué es lo opuesto a la oscuridad? La esperanza. Vos querrás terminar con Paz, pero la verdadera antagonista de la oscuridad es la esperanza, y esa sería yo. Así tan bolida como me vez y vos tan poderoso como te creías, no podes creer que no podés conmigo. Pero hasta para el ser más oscuro siempre hay una luz de esperanza, porque cualquier oscuridad puede atentar contra ella, pero ninguna logrará vencerla. Porque la esperanza vive hasta en el mundo más arrasado. Es una luz, chiquita, en la oscuridad.

"La vida que imaginé"

Cuando sos chicos soñas con lo que vas a ser cuando seas grande, y si te dejan soñar soñas en grande. De grande medís tu vida como un parámetro ¿es mejor o peor de lo que imaginaste? Si soñaste mucho con la vida que querías sabés muy bien lo que querés, y también sabes muy bien lo que no querés, lo que no cuaja con lo que soñaste para vos. Muchos juegos de niños son ensayos para la vida futura. Al imaginar nuestra vida nos convertimos en un personaje de nuestra propia novela. Perseguimos siempre esa vida que imaginamos. ¿Pero cómo se hace para vivir si sabés que la vida que imaginaste nunca se va a concretar?
Lo que nos sostiene son los sueños ¿pero cómo haces cuando entendés que eso es imposible? ¿Hay que conformarse con la vida que nos toca? Hacemos lo imposible por ajustar la vida a lo que imaginamos. Ya la vida se resiste, se revela nuestra idea de cómo debe ser. El problema de los sueños es que a veces se convierten en caprichos, querés esa felicidad que soñaste o nada. Cuanto más frondosa es nuestra imaginación, más grande es la decepción. Cualquier detalle distinto a lo que imaginás arruina la felicidad. Duele mucho la realidad cuando sos un soñador.
A veces uno cree que lo que duele es la realidad pero lo que duele es el ideal. La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel. Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender. La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal. Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal. El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermosos, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano. Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera. Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.

# Hope.

La esperanza no es soñar con lo posible, sino con lo imposible. El que tiene esperanza corre el riesgo de que eso que espera nunca llegue. La esperanza es prima hermana de la utopía. Es un brote verde en el desierto. Ahí donde todo está perdido, donde solo hay desconsuelo, desolación, vacío, donde solo hay restos de un pasado que nunca va a volver. Ahí también hay esperanza, porque la esperanza es lo que queda cuando ya no queda nada. La esperanza está hecha de futuro. La esperanza es la que nos va a mantener vivos cuando ya no queden razones para vivir. Por eso es tan importante conservar la esperanza.
Yo quiero lo que quiero y no paro hasta lograrlo. Y si no logro mala suerte, el no ya lo tengo. ¿Ahora si lo logro? ¿Si lo logro qué? Para mi querer algo es como cuando uno está en un desierto que lo único que quiere es agua porque se está muriendo de sed. Bueno, y esa esperanza de encontrar el agua es lo que te mantiene vivo, lo que te da ganas de seguir. En cambio si no tenes esa esperanza man, te morís muerto. La esperanza, es tener fe en que existen los oasis. La esperanza se conserva con paciencia sabiendo que todo llega, en su momento. La esperanza se conserva con fe, fe en uno mismo y en la vida. La esperanza se conserva con templanza. La templanza es lo contrario a la desesperación, es saber esperar, con tranquilidad, con moderación man. La esperanza se conserva usando la razón por sobre todas las pasiones man. La esperanza se conserva con ilusión y con fe, con mucha fe en que la vida te va a tirar ese centro que tanto necesitamos para meter el gol.

La búsqueda de la felicidad.

Siempre estamos buscando eso que nos falta para ser felices… La felicidad son momentos y es la búsqueda constante de la felicidad la que nos mantiene vivos…siempre está “ese algo que falta” Si vivimos amargados buscando eso que falta vamos a estar siempre viviendo la fiesta desde afuera…golpeando las puertas del cielo…. Vivimos buscando eso que no existe…. La amargura de buscar la felicidad y no encontrarla, de estar en las puertas del paraíso y no poder entrar…esa amargura nos hace perdernos la fiesta, la fiesta de estar vivos!
Hoy, que estoy más cerca del arpa que de la guitarra, y con la claridad que da esa cercanía, yo quisiera decirles amigos… basta. Basta de vivir así. ¿Saben cuál es el problema? El problema es la obsesión que tienen con la felicidad. ¿Por qué no se dejan de corchar con la felicidad? Todos, absolutamente todos están dele que te dele buscando la felicidad ¿Y qué es lo único que encuentran? Amargura. ¿Por qué? Porque esa felicidad que tan obsesionados están buscando es lo que los está torturando en verdad. Viven amargados buscando ese algo que les falta, ese algo que no tienen, ese algo que de tenerlo los haría más felices. Viven en las mismísimas puertas del cielo mis queridos borregos, siempre ahí a punto de entrar, a punto de llegar, a punto de conseguir esos cinco que faltan para el peso. Siempre ahí apunto de… golpeando las puertas del cielo, tratando de recuperar ese paraíso perdido, queriendo siempre llegar a la felicidad. Vivimos en las puertas del paraíso y créanme, borregos míos, que si cruzan esa puerta todo se termina. Porque esa felicidad, supuesta, ese cielo, ese paraíso, es que nada falte ¿pero qué pasa? Siempre falta algo. Y está muy bien que sea así, porque eso que nos falta es lo que nos mantiene vivos. La felicidad no es tenerlo todo, la felicidad son esos momentos lindos, fugaces, esos pedacitos de éxtasis que ocurren muy de cuando en cuando, mientras uno sigue buscando ese algo que falta.

En busca del tiempo perdido..

Una imagen, un olor, un sonido, nos traen una vivencia que sigue viva, latiendo. Va más allá de que uno quiera o no, ese recuerdo vuelve sin permiso, sin ser llamado. ¿Por qué algo que queremos sepultar, olvidar, se nos cuela por los sentidos y vuelve tan vivo como siempre? Porque algo nos dice, algo nos reclama. Algo late en esa imagen, en ese aroma, en esa música, algo nos susurra, es un tiempo perdido que vuelve para ser recuperado. Esas evocaciones, esos recuerdos súbitos son señales que nos sirven de guía, porque cuando escuchás una canción que te hace acordar a otra época y sentís nostalgia, quiere decir que algo de lo que vos eras quiere volver, quiere seguir vivo. Casi todos los días tenemos esas imágenes, esos olores, esos sonidos que nos transportan al pasado, pero los ignoramos. Pero si en lugar de ignorarlos nos detuviéramos a entender el mensaje que nos traen, entenderíamos mucho mas de nosotros. Y de a poco, tirando de esa punta del ovillo, guiados por ese recuerdo, llegamos a la otra punta, a esa palabra que siempre estuvo ahí y que vuelve, irrumpe, ni golpea la puerta, nos viene a reclamar porque quiere ser dicha. Es un tiempo perdido que entra por los sentidos, que irrumpe de golpe, pasado que se hace presente porque no puede esperar más. Un tiempo perdido que quiere renacer. Un tiempo perdido que quiere ser rencontrado. Porque cuando recobramos ese tiempo perdido algo renace en nosotros y volvemos a sentirnos vivos, volvemos a ser nosotros mismos. Recuperando el tiempo perdido nos reinventamos una y otra vez . Cuando algo se nos hace presente una y otra vez señala algo simple, nunca se fue. Porque en nuestro corazón limón no es limón, limón es hija. Una canción no es canción, es deseo de amar. Pasado no es pasado, es tiempo perdido que quiere ser recobrado.

Generación Desencantada.

Si no podemos encantarlos con la vida estamos fracasando. La vida no perdió su encanto. Fuimos nosotros los que perdimos el gusto por la vida.Perdimos la inocencia, la capacidad de asombro, la fe en el futuro. Perdimos la iniciativa, el hambre de progreso, las ganas de cambiar lo que hay que cambiar. El desencanto es la mejor arma de los más corruptos, de los villanos de la historia. El desencanto nos aísla, nos encierra, nos separa, nos vacía de sueños. Una generación desencantada es una generación de muertos en vida. Una generación desencantada no se siente útil, siente que al mundo, a la historia, le da lo mismo que ella exista o no. Una generación desencantada se siente sola. Una generación desencantada pide a gritos un milagro, algo que les devuelva la fe en la magia. Para volver a encantarse, para volver a creer en la magia, esa generación debe saber que no está sola. Debe saber que es necesaria, importante y decisiva para otras generaciones pasadas y futuras. Debe saber que lo que encanta de la vida no es el mundo que se recibió sino el que podemos dejar. Para encantarse con la vida una generación necesita rebelarse, el desencanto se contagia fácil, pero el encanto es un trabajo de hormiga. El encanto nos necesita a todos haciendo lo que amamos y amando lo que hacemos. Porque es mentira que las cosas son como son, las cosas son como dejamos que sean. El mundo cambia cuando nosotros cambiamos, y para eso hay que creer que el cambio es posible, es un acto de fe. Un acto de valentía, un acto de compromiso, un acto de amor. Te pueden decir que no se puede, te pueden decir que no, una y otra vez no, que esto es lo que hay y que más allá de esto no hay nada, solo un triste desencanto, y que vos no podes hacer nada, que hagas lo que hagas no va a cambiar nada. Es mentira, es falso. Más allá del desencanto está tu vida, tus sueños, y si vos no los haces realidad alguien los vive por vos, alguien se adueña de tus sueños, de tu vida. Mientras caen bombas que confirman que nada tiene sentido, mientras bombardean a una generación desencantada, acá hay otra generación, encantada con la vida, y con la realización de sus sueños.

Causa - Efecto.

Cuando escribís en una computadora y te equivocas es fácil, haces clic en “deshacer”, corregís y seguís, pero en la vida es un poco más complicado. Nos encantaría que existiera un botón para deshacer nuestros errores, sería más fácil.Un descuido, un error, un desliz y todo cambia, ya no podes hacer borrón y cuenta nueva. Pero si existiera una forma de volver atrás y corregir lo que hicimos mal ¿no lo harías?Vivimos a mil y no le damos importancia a los detalles, a los cambios sutiles, cotidianos, y ese detalle mínimo nos pueda cambiar la vida. Una palabra no dicha a tiempo, un gesto a destiempo y lo que era la solución a nuestros problemas, pasa a ser un problema.Creemos que las grandes tragedias son las causadas por grandes errores, pero a veces un detalle, algo que no debería ser dicho, es el aleteo de la mariposa que desata la tormenta, y una vez desatada la tormenta uno quisiera volver el tiempo atrás, a esa palabra no dicha, a ese gesto que no se hizo. A veces, por más que uno sepa que fue lo que desato la tormenta y sepa como rebobinar la película, no puede volver atrás, no puede volver a frenar el efecto mariposa.En cualquier sistema, por definición, siempre se comete un error, pequeño, insignificante, pero siempre ay una falla.Causa y efecto. Un pequeño error que produce grandes cambios, una mariposa que produce un huracán. Detalles, pequeñas fallas, descuidos que escapan de nuestro control. Eso nos dice el efecto mariposa, no podemos controlar todo.

El destino.

El destino es como un ejército de hormigas laboriosas. Miles de hormiguitas haciendo su parte del trabajo. Uno cree que controla su vida, pero el destino lentamente se va configurando. Una serie de circunstancias, decisiones y casualidades van construyendo el destino. Cabos sueltos, detalles ínfimos, imprevistos.El destino es un gran chef que mezcla los ingredientes preparando el plato que tiene para nosotros. Es una maquinaria precisa y minuciosa que va reuniendo todas las piezas. Dormimos, amamos, trabajamos o cantamos ajenos a lo que el destino escribió para nosotros....¿Quién escribe el destino? ¿Nosotros? ¿Alguien? ¿Un Dios? ¿Varios? ¿Nadie? ¿Todo es azaroso?. Nos sentimos artífices, alquimistas. Nos creemos dioses poderosos e invensibles, y solo somos marionetas del destino....En el lugar menos pensado, de una manera imposible de imaginar, todo se va armando. Avanzamos inconscientemente mientras la trama se va entrelazando de forma misteriosa, un mecanismo de relojería asido por el destino. Aunque corramos en la dirección contraria no se puede escapar, porque no somos nosotros lo que vamos hacia el destino, sino es éste el que viene a buscarnos tarde o tempranos....El destino es como un señor muy viejo y sabio, es un profesional de todas las profesiones. El destino es aveces realista, urde y entrelaza la trama con pericia. Como buen guionista pone personajes en el momento y en el lugar indicado que permite que la acción avance hacía donde él quiere que avance. Así escribe el destino, dando giros a la historia permanentemente.El destino es un gran ingeniero. Hace grandes construcciones, joyas de ingeniería. Con paciencia milenaria construye castillos inmensos. Cuida cada detalle, encaja las piezas con precisión, pero, el destino construye sus castillos con cartas de mesa. Una mala movida, una sola carta que se saque.... y el castillo colapsa.El destino es estratega, mueve las fichas, despliega sus tropas en el campo de batalla y sabe cómo dar su golpe certero.El destino es como un superhéroe con poderes ilimitados, puede todo, puede con todo. Pero como todo superhéroe tiene una debilidad... y la debilidad del destino, son las acciones humanas. Eso, es lo único que puede cambiarlo, como una simple piedrita verde puede debilitar a Superman, lo único que puede cambiar el destino, son las acciones humanas.....Las acciones y decisiones acertadas podrán cambiar el destino, o ir finalmente a su encuentro, pero en definitiva, lo que deba ser, será.

"Manual de Superheroes"

Ser valiente no significa no tener miedo. Ser valiente significa avanzar a pesar de tener miedo.El cobarde es el que no da ni un paso sin tener todo asegurado.El superhéroe también tiene temor, miedo, pero es valiente y lucha. Lucha por el bien, por terminar con el mal, lucha por la justicia y por el amor….Un superhéroe interviene en la lucha del bien contra el mal. Para eso, debe saber distinguir cual es el bien y cuál es el mal.Reconocer el mal es vital para un superhéroe. No siempre el mal es reconocible, a veces, el superhéroe finge dejarse engañar por el mal para desenmascararlo. Cuando conoce la cara del mal, el superhéroe no esquiva la lucha. El superhéroe tiene que ser valiente, encontrar en el peligro la salida del peligro, pero por sobre todo, la lucha del superhéroe tiene que tener un sentido, y el sentido de cualquier lucha es el amor.Todo lo que se necesita para ser un superhéroe es ser valiente, pero ¿Qué es ser valiente? ¿Ser valiente es no tener miedo? Ser valiente no es no tener miedo, sino, avanzar a pesar de tener miedo. Ser valiente no es ser desconfiado y precavido, sino confiar aun a riesgo de ser traicionado.El cobarde es el que no da ni un paso sin garantías de que no corre riesgos. El valiente sabe que nunca hay garantías de nada. El cobarde solo apuesta cuando sabe que va a ganar. El valiente es el que apuesta aun sabiendo que puede perder, y lo único que a un superhéroe puede darle el valor para hacerse acto de arrojo es el amor.El amor es una fuerza poderosa, te transforma, te libera y te abre puertas. El amor es una llave, nos da el valor de dejar de esperar que no halla miedos, porque miedo, temor, siempre habrá…Ser valiente no es ser un temerario. Un temerario es un mercenario, no tiene miedo porque no le importa la vida, por eso, un superhéroe es valiente y teme, y mucho, a perder la vida propia o ajena. Teme perder la vida por que ama y ese amor le da valor, porque lo que cuesta sangre, sudor y lágrimas, vale.Lo que nos salva y nos da valor es el amor. Lo único que se necesita para ser un superhéroe es el amor, el amor que permite vencer la cobardía y nos da el valor para dar pelea, aunque estemos en la boca del lobo…

Nadie es PERFECTO

Hay frases que digo siempre. Pero hoy siento que nadie me escucha de verdad.“Así es la vida” digo siempre. “Ustedes van a cobrar” me gusta decir. “Si no pasa nada es que pasa algo” digo a veces.“Ustedes van a cobrar” esa la digo bastante. Pero la frase que más me gusta decir es “nadie es perfecto”, lo digo todo el tiempo, pero nadie me escucha de verdad.Todos sufren porque no son perfectos. Todos ven lo que falta. Todos ven el defecto, las fallas. Todos ven lo que no tienen ¿pero si dejaran de querer ser perfectos? ¿Y si en lugar de ver lo que falta vieran lo que hay? ¿Y si en lugar de ver lo malo vieran lo bueno? ¿Y si en lugar de ver lo que no tienen vieran lo que tienen?Y bueno, nadie es perfecto, así es la vida.

¿Dónde estás? ♥

Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás? Nosotros fuimos débiles, erramos el camino, nos traicionaos, nos distanciamos, perdimos los códigos, los valores, la amistad, el amor, y ahí nos volvimos vulnerables.De los errores se aprende, pero hay errores que no se pueden cometer, hay errores trágicos, irremediables.Nosotros no supimos ni sabemos aprender de nuestros errores, por eso pasa esto.Todos cometemos errores, todos nos equivocamos, pero también todos tenemos alarmas, una voz en lo más profundo de nuestra alma que nos dice “te estás equivocando, no lo hagas”, el error es no escuchar esa voz, es no reaccionar ante esa alarma.Y aunque te pierdas, aunque equivoques el camino siempre va a estar esa voz, esa voz que en lo más profundo de tu alma te marca el camino y te dice “hey, donde estás?, donde estás?”

Errores.

Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás?

¿Dónde van las palabras que no se dijeron?

Sabes a donde van las palabras q no se dijeron? a donde va lo que queres hacer y no haces? a donde va lo que queres decir y no decis? a donde va lo que no te permitis sentir? Nos gustaria que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta. Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente. Las palabras q no decimos se transfomran en insatisfaccion, en trsiteza, en frustracion. Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decis te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta.
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viernes, 2 de julio de 2010

Cuando PERDER es GANAR-

¿Ganar, es la única manera de ganar? Parece una pregunta complicada pero no lo es. Quiero decir ¿la única manera de ganar es ganando? ¿No se puede ganar nada perdiendo? Quiero decir si yo por ejemplo pierdo peso ¿no gano en salud? Si un señor pierde el vuelo y ese avión se estrella ¿no ganó algo perdiendo el vuelo el señor? Un hombre pierde su empleo y se deprime tremendamente, pero consigue otro empleo mejor y le va muy bien ¿ese hombre no ganó perdiendo el primer empleo? ¿Cuándo uno pierde la inocencia gana algo? Quiero decir ¿cuándo perdemos la inocencia no ganamos en sabiduría, no ganamos en autodeterminación? ¿No ganamos cuando perdemos el miedo? Mis queridos amigos cuando digo perdemos el miedo no digo tener una confianza ciega en que vamos a ganar siempre, sino perder el miedo a perder, de eso se trata. En mi época se decía ‘perder la chaveta’. Y es verdad eh, a veces hace falta un poco de locura para ganar algo. A veces perder el control es la única manera de ganar libertad. Si yo te digo ‘perder la ilusión’ ¿ganamos algo perdiendo la ilusión? A veces hay que perder la esperanza, perder la ilusión, para que nazcan cosas nuevas. Y parece que fuera el fin de todo y en realidad puede ser el comienzo de algo mejor. De lo que se trata es de perder el miedo a perder, porque a veces perder es la única manera de ganar. Un iluso es alguien que se cree cualquier cosa ¿o no? La ilusión es una burbuja. Hay que romper esa burbuja chicos. Ustedes estaban en una película de héroes, romántica, defendiendo a sus amigos, a sus enamoradas… fin de la ilusión, se terminó, esa no es la realidad, la realidad es muy distinta. Pierdan la ilusión y van a entender que están luchando por todos, por salvar a todos, no solamente a algunos. Cuando perdemos la ilusión y enfrentamos la realidad al menos somos más honestos, y tal vez quien sabe la realidad nos da una grata sorpresa. Pero lo que es seguro es que la ilusión nunca nos va a dar lo que promete. Ustedes lloren, griten, pataleen pero despídanse de ese mundo en el que vivían. Soñar es querer cambiar una realidad, la ilusión es negar la realidad. La desilusión no es otra cosa que una bofetada que nos da la realidad, nos dice “eh, no sean tontos, las cosas son como son”. La ilusión nos hace creer que se puede sacar agua de las piedras, pero la realidad es que si queremos agua tenemos que ir al arroyo, porque si hay algo que las piedras no tienen es agua. Bueno, y una vez que hayamos perdido la ilusión, que nos hayamos despedido de ese mundo ideal, agarramos la realidad con las dos manos y decimos “bueno ¿y ahora que hay que hacer?”, y les puedo asegurar chicos que hay mucho por hacer. Ahí donde terminó la ilusión empieza la vida de verdad, y cuando ya estemos desilusionados soñemos en grande con el mundo que queremos y por el que vamos a luchar. Hay que perder la ilusión muchachos, porque ahí perder es ganar.

Sola-

Quiero contarte una historia. La historia de una nena que cuando era muy chiquita se quedó solita. Voy a hablarte de mí, de cuando tenía diez años y mi familia me abandonó, me dejaron, desamparada ¿no se entiende no, como puede haber tanta crueldad? No se entiende. Pero tuve suerte porque lo conocí al Señor Jay. Y él me dio un hogar, me dio educación, me dio amigos y una beca en el Instituto de Desarrollo de Futuros Líderes, por eso soy quien soy, por eso tengo lo que tengo. Y yo hablo de verdad cuando digo que lo que quiero es un mundo feliz, yo quiero y necesito un mundo feliz. Estar solo es estar rodeado de gente y no tener a nadie que piense en vos. Yo vivía en una casa llena de gente, repleta de gente, gente por todos lados, nunca un silencio, lleno de ruido, nunca una mesa vacía. Y sin embrago estaba sumergida en la soledad más espantosa. La soledad es como ser muda en un mundo de sordos. La soledad es la derrota más dolorosa, porque significa perder ante uno mismo. La soledad es un modo de dejar de existir. Una nena solita en el mundo, así crecí, eso quise evitarle a mis hijas, eso no pude evitarles. Llegó a mi vida solita. Se va de mi vida solita. La soledad es como ser invisible en un mundo de ciegos. La soledad es una nena indefensa corriendo en un bosque oscuro y peligroso. Una nena desamparada y solita.

La llave maestra.

Hablo de la llave, de la llave maestra, la única, la que abre todas las puertas. La llave, la llave que nos hace llorar cuando nos olvidamos que si alguna vez amamos a alguien no existe más la soledad. La llave maestra es capaz de abrir el candado más cerrado, de despertar hasta el corazón más dormido. Es una llave que va a girar, y va a girar, y va a girar hasta abrir el candado. La llave maestra abre la puerta de la vida, la puerta de los milagros y la puerta de la fe. Abre los grilletes para sacarnos las cadenas que no nos dejan caminar. Es una llave que nos vuelve osados, audaces. Esa llave nos abre la puerta a la rebeldía. Es una llave capaz de abrir la celda de la prisión más segura. Es una llave que puede abrir hasta la cerradura más oxidada. Es una llave que abre una puerta hacia una dimensión a veces desconocida. Ustedes me están mirando y están esperando que les diga una gran revelación ¿no? Y esta vez los voy a defraudar, no les voy a decir nada que no sepan, la llave la conocen, la tienen, es el amor. Todo lo que necesitan es amor, como decían los Beatles. Bah, en realidad se los dije yo, pero bueno, no importa, no me jode. Pero es verdad, es verdad, es lo único que necesita, así de simple. Simple, no fácil eh, simple. Eso es lo que necesitan para pasar del otro lado del muro. Eso es lo que falta, falta mucho amor, falta mucho amor en este mundo. Y mi mundo Eudamón se está muriendo. Están matando la vida, la verdadera vida. Y solamente ustedes pueden salvarlos, son la única esperanza, y tienen una única arma: el amor. Fortalezcan su amor y van a tener un arma poderosísima. Todo lo que se necesita es amor, y bueno claro, un poquito de esperanza.

Área de competencia-

A veces vas por la vida creyendo que estás despierto y de pronto pasa algo inesperado, algo que te sacude, algo que te despierta. ¿Hay algo capaz de despertarnos del sueño más profundo que es dormir despiertos? Es paradójico, pero creo que no hay mejor despertador que un sueño. Cuando sos chico tenes algo muy claro, tu juguete preferido es tuyo, si ves que alguien lo quiere sin dudarlo decís “es mío”. Defendes con uñas y dientes lo tuyo, tu juguete, tu lugar, tu novia, pero siempre aparece alguien que viene a disputártelo. Puede ser otra persona o incluso el recuerdo de otra persona, donde había dos ahora hay tres y ya estás en una competencia. La competencia tiene mala prensa, creemos que ser competitivos es un defecto, nunca una virtud ¿pero no es cuando no tenemos competencia cuando dejamos de crecer? El problema de la competencia, creo yo, es la falsa creencia de que para que alguien gane otro tiene que perder, para que alguien exista otro tiene que desaparecer. Olvidarte que nada es tuyo y que todo lo podes perder te puede dormir, se necesita un buen sueño para despertarse. Se necesita un buen competidor para mantenerse despiertos y crecer. No hace falta que otro pierda, la verdadera competencia es cuando todos de alguna manera ganan algo. No hay garantía de que el sueño vaya a cumplirse, eso te hace esforzarte para ser mejor, para que elegirse sea algo de cada día. De lo que si hay garantía es que si aspiras a ser mejor no hay manera de que no lo seas.

lunes, 31 de mayo de 2010

El tiempo ~

"Diez minutos pueden ser una eternidad y 20 años no es absolutamente nada"“El tiempo entonces es una percepción, no es real, son simplemente palabras…llego rápido, llego lento, estoy tardando…ahora, si es una percepción, no hay tiempo. Alguien dijo en este libro que el tiempo a veces es lo que tardamos en ir de un lugar a otro, pero si no hay tiempo, quiere decir que podríamos estar en dos lugares al mismo tiempo, a la vez ¿Entendés?A ver, es un poco lo que pasa con el deja vu, nosotros creemos que con un deja vu adivinamos el futuro, pero no estamos adivinando el futuro, lo estamos viendo…vemos el futuro.El pasado, el presente y el futuro conviven en una misma línea.Pasado, presente, futuro…Nosotros estamos acá, en el presente, podemos ver algo del pasado pero es imposible ver algo del futuro, únicamente que peguemos el salto...acá. Se puede ver todo a la vez.

El escudo.

Tal vez este escudo tenga un sentido mas metafórico, tal vez este escudo nos protege de algo. A veces por miedo nos calzamos un escudo, una coraza, algo con que defendernos cuando nos sentimos amenazados. Y a veces somos el escudo de otro, somos cómplices de alguien equivocado, lo escudamos. Y a veces nos escudamos tanto que terminamos presos de nuestra propia coraza, solos detrás de nuestro propio escudo. Y a veces estamos desarmados, sin corazas ni escudos, y nos sentimos muy vulnerables. Y otras veces necesitamos sacarnos esos escudos con los que nos protegemos…desarmarnos, tirarnos al agua sin salvavidas.

El sentido de la vida.

La vida es curiosa, durante años uno se pregunta cual es el sentido de este baile, para que luchar, porque la vida es una eterna pelea. Si la vida es curiosa y vueltera, llena de vericuetos, de giros absurdos, inexplicables. La vida tiene esas casualidades tan sospechosas. Tanto que nos hacen pensar que todo tiene un para qué. Si, un sentido. La vida cambia todo el tiempo. No nos deja acostumbrarnos a un golpe que enseguida viene otro atrás. Y uno se sorprende siempre y así sigue preguntándose por el sentido de todo. Preguntándose el sentido de estar presente en el momento y el lugar equivocados. El sentido de ser buenos y malos. Habrá premios y castigos para unos y otros? Uno pasa por la vida haciéndose esas preguntas y muchas otras más pero en el fondo todo se resume en una sola: cual es el sentido de la vida? Qué irónico, recién ahora empiezo a entender el sentido de la vida.Y es así, uno pasa la vida preguntándose por el sentido de la vida. Esperando ese algo que falta y que nos hará felices. Y tal vez la respuesta, sea que la vida no tiene sentido. Que la vida simplemente se vive. Y simplemente viviendo, podamos decir al final, que nuestra vida VALIO LA PENA.

viernes, 28 de mayo de 2010

Vivir sin esperanza.

Nadie puede vivir sin esperanza. Por algo dicen que lo último que se pierde es la esperanza, porque si la perdés estás muerto. ¿Pero que es la esperanza? ¿Es desear que algo pase o es la certeza de que eso que deseas va a pasar? Tener esperanza no es desear sino saber, tener certeza de que eso que querés tarde o temprano va a llegar. Vivir sin esperanza es tener la certeza de que lo que soñas nunca va a llegar, es estar derrotado antes de intentarlo. Porque cuando llega la tragedia y te golpea ¿cómo vas a dar pelea si no tenes un poco de esperanza? Por más rebelde que sea el rulo tarde o temprano lo vas a alisar, solo hay que confiar.Vivir sin esperanza es vivir rendido en una pelea que no terminó, es solo poner la cara para recibir los golpes. Porque cuando uno pierde la esperanza pierde el rumbo, el norte, pierde todo. Confiar, creer , soñar, todo eso es tener esperanza. Saber que aunque el mundo se nos venga encima y por más imposible que parezca hay algo que nos va a salvar, algo o alguien. Porque la esperanza no es un deseo, es una certeza, una certeza de que después de todas las tormentas sale el sol. Es una certeza profunda de que aún en la peor crisis, no hay tal crisis.
La esperanza es la prima hermana de la fe. Tener esperanza es saber que eso, esa luz está ahí, aunque no la puedas ver está ahí. Aunque claro, vos nunca pudiste creer en eso porque en el mundo de oscuridad en el que viviste jamás pudiste creer que había una luz, y ahora te queres matar porque no podes creer que tu antagonista sea yo. ¿Qué es lo opuesto a la oscuridad? La esperanza. Vos querrás terminar con Paz, pero la verdadera antagonista de la oscuridad es la esperanza, y esa sería yo. Así tan bolida como me vez y vos tan poderoso como te creías, no podes creer que no podés conmigo. Pero hasta para el ser más oscuro siempre hay una luz de esperanza, porque cualquier oscuridad puede atentar contra ella, pero ninguna logrará vencerla. Porque la esperanza vive hasta en el mundo más arrasado. Es una luz, chiquita, en la oscuridad.

"La vida que imaginé"

Cuando sos chicos soñas con lo que vas a ser cuando seas grande, y si te dejan soñar soñas en grande. De grande medís tu vida como un parámetro ¿es mejor o peor de lo que imaginaste? Si soñaste mucho con la vida que querías sabés muy bien lo que querés, y también sabes muy bien lo que no querés, lo que no cuaja con lo que soñaste para vos. Muchos juegos de niños son ensayos para la vida futura. Al imaginar nuestra vida nos convertimos en un personaje de nuestra propia novela. Perseguimos siempre esa vida que imaginamos. ¿Pero cómo se hace para vivir si sabés que la vida que imaginaste nunca se va a concretar?
Lo que nos sostiene son los sueños ¿pero cómo haces cuando entendés que eso es imposible? ¿Hay que conformarse con la vida que nos toca? Hacemos lo imposible por ajustar la vida a lo que imaginamos. Ya la vida se resiste, se revela nuestra idea de cómo debe ser. El problema de los sueños es que a veces se convierten en caprichos, querés esa felicidad que soñaste o nada. Cuanto más frondosa es nuestra imaginación, más grande es la decepción. Cualquier detalle distinto a lo que imaginás arruina la felicidad. Duele mucho la realidad cuando sos un soñador.
A veces uno cree que lo que duele es la realidad pero lo que duele es el ideal. La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel. Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender. La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal. Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal. El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermosos, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano. Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera. Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.

# Hope.

La esperanza no es soñar con lo posible, sino con lo imposible. El que tiene esperanza corre el riesgo de que eso que espera nunca llegue. La esperanza es prima hermana de la utopía. Es un brote verde en el desierto. Ahí donde todo está perdido, donde solo hay desconsuelo, desolación, vacío, donde solo hay restos de un pasado que nunca va a volver. Ahí también hay esperanza, porque la esperanza es lo que queda cuando ya no queda nada. La esperanza está hecha de futuro. La esperanza es la que nos va a mantener vivos cuando ya no queden razones para vivir. Por eso es tan importante conservar la esperanza.
Yo quiero lo que quiero y no paro hasta lograrlo. Y si no logro mala suerte, el no ya lo tengo. ¿Ahora si lo logro? ¿Si lo logro qué? Para mi querer algo es como cuando uno está en un desierto que lo único que quiere es agua porque se está muriendo de sed. Bueno, y esa esperanza de encontrar el agua es lo que te mantiene vivo, lo que te da ganas de seguir. En cambio si no tenes esa esperanza man, te morís muerto. La esperanza, es tener fe en que existen los oasis. La esperanza se conserva con paciencia sabiendo que todo llega, en su momento. La esperanza se conserva con fe, fe en uno mismo y en la vida. La esperanza se conserva con templanza. La templanza es lo contrario a la desesperación, es saber esperar, con tranquilidad, con moderación man. La esperanza se conserva usando la razón por sobre todas las pasiones man. La esperanza se conserva con ilusión y con fe, con mucha fe en que la vida te va a tirar ese centro que tanto necesitamos para meter el gol.

La búsqueda de la felicidad.

Siempre estamos buscando eso que nos falta para ser felices… La felicidad son momentos y es la búsqueda constante de la felicidad la que nos mantiene vivos…siempre está “ese algo que falta” Si vivimos amargados buscando eso que falta vamos a estar siempre viviendo la fiesta desde afuera…golpeando las puertas del cielo…. Vivimos buscando eso que no existe…. La amargura de buscar la felicidad y no encontrarla, de estar en las puertas del paraíso y no poder entrar…esa amargura nos hace perdernos la fiesta, la fiesta de estar vivos!
Hoy, que estoy más cerca del arpa que de la guitarra, y con la claridad que da esa cercanía, yo quisiera decirles amigos… basta. Basta de vivir así. ¿Saben cuál es el problema? El problema es la obsesión que tienen con la felicidad. ¿Por qué no se dejan de corchar con la felicidad? Todos, absolutamente todos están dele que te dele buscando la felicidad ¿Y qué es lo único que encuentran? Amargura. ¿Por qué? Porque esa felicidad que tan obsesionados están buscando es lo que los está torturando en verdad. Viven amargados buscando ese algo que les falta, ese algo que no tienen, ese algo que de tenerlo los haría más felices. Viven en las mismísimas puertas del cielo mis queridos borregos, siempre ahí a punto de entrar, a punto de llegar, a punto de conseguir esos cinco que faltan para el peso. Siempre ahí apunto de… golpeando las puertas del cielo, tratando de recuperar ese paraíso perdido, queriendo siempre llegar a la felicidad. Vivimos en las puertas del paraíso y créanme, borregos míos, que si cruzan esa puerta todo se termina. Porque esa felicidad, supuesta, ese cielo, ese paraíso, es que nada falte ¿pero qué pasa? Siempre falta algo. Y está muy bien que sea así, porque eso que nos falta es lo que nos mantiene vivos. La felicidad no es tenerlo todo, la felicidad son esos momentos lindos, fugaces, esos pedacitos de éxtasis que ocurren muy de cuando en cuando, mientras uno sigue buscando ese algo que falta.

En busca del tiempo perdido..

Una imagen, un olor, un sonido, nos traen una vivencia que sigue viva, latiendo. Va más allá de que uno quiera o no, ese recuerdo vuelve sin permiso, sin ser llamado. ¿Por qué algo que queremos sepultar, olvidar, se nos cuela por los sentidos y vuelve tan vivo como siempre? Porque algo nos dice, algo nos reclama. Algo late en esa imagen, en ese aroma, en esa música, algo nos susurra, es un tiempo perdido que vuelve para ser recuperado. Esas evocaciones, esos recuerdos súbitos son señales que nos sirven de guía, porque cuando escuchás una canción que te hace acordar a otra época y sentís nostalgia, quiere decir que algo de lo que vos eras quiere volver, quiere seguir vivo. Casi todos los días tenemos esas imágenes, esos olores, esos sonidos que nos transportan al pasado, pero los ignoramos. Pero si en lugar de ignorarlos nos detuviéramos a entender el mensaje que nos traen, entenderíamos mucho mas de nosotros. Y de a poco, tirando de esa punta del ovillo, guiados por ese recuerdo, llegamos a la otra punta, a esa palabra que siempre estuvo ahí y que vuelve, irrumpe, ni golpea la puerta, nos viene a reclamar porque quiere ser dicha. Es un tiempo perdido que entra por los sentidos, que irrumpe de golpe, pasado que se hace presente porque no puede esperar más. Un tiempo perdido que quiere renacer. Un tiempo perdido que quiere ser rencontrado. Porque cuando recobramos ese tiempo perdido algo renace en nosotros y volvemos a sentirnos vivos, volvemos a ser nosotros mismos. Recuperando el tiempo perdido nos reinventamos una y otra vez . Cuando algo se nos hace presente una y otra vez señala algo simple, nunca se fue. Porque en nuestro corazón limón no es limón, limón es hija. Una canción no es canción, es deseo de amar. Pasado no es pasado, es tiempo perdido que quiere ser recobrado.

Generación Desencantada.

Si no podemos encantarlos con la vida estamos fracasando. La vida no perdió su encanto. Fuimos nosotros los que perdimos el gusto por la vida.Perdimos la inocencia, la capacidad de asombro, la fe en el futuro. Perdimos la iniciativa, el hambre de progreso, las ganas de cambiar lo que hay que cambiar. El desencanto es la mejor arma de los más corruptos, de los villanos de la historia. El desencanto nos aísla, nos encierra, nos separa, nos vacía de sueños. Una generación desencantada es una generación de muertos en vida. Una generación desencantada no se siente útil, siente que al mundo, a la historia, le da lo mismo que ella exista o no. Una generación desencantada se siente sola. Una generación desencantada pide a gritos un milagro, algo que les devuelva la fe en la magia. Para volver a encantarse, para volver a creer en la magia, esa generación debe saber que no está sola. Debe saber que es necesaria, importante y decisiva para otras generaciones pasadas y futuras. Debe saber que lo que encanta de la vida no es el mundo que se recibió sino el que podemos dejar. Para encantarse con la vida una generación necesita rebelarse, el desencanto se contagia fácil, pero el encanto es un trabajo de hormiga. El encanto nos necesita a todos haciendo lo que amamos y amando lo que hacemos. Porque es mentira que las cosas son como son, las cosas son como dejamos que sean. El mundo cambia cuando nosotros cambiamos, y para eso hay que creer que el cambio es posible, es un acto de fe. Un acto de valentía, un acto de compromiso, un acto de amor. Te pueden decir que no se puede, te pueden decir que no, una y otra vez no, que esto es lo que hay y que más allá de esto no hay nada, solo un triste desencanto, y que vos no podes hacer nada, que hagas lo que hagas no va a cambiar nada. Es mentira, es falso. Más allá del desencanto está tu vida, tus sueños, y si vos no los haces realidad alguien los vive por vos, alguien se adueña de tus sueños, de tu vida. Mientras caen bombas que confirman que nada tiene sentido, mientras bombardean a una generación desencantada, acá hay otra generación, encantada con la vida, y con la realización de sus sueños.

Causa - Efecto.

Cuando escribís en una computadora y te equivocas es fácil, haces clic en “deshacer”, corregís y seguís, pero en la vida es un poco más complicado. Nos encantaría que existiera un botón para deshacer nuestros errores, sería más fácil.Un descuido, un error, un desliz y todo cambia, ya no podes hacer borrón y cuenta nueva. Pero si existiera una forma de volver atrás y corregir lo que hicimos mal ¿no lo harías?Vivimos a mil y no le damos importancia a los detalles, a los cambios sutiles, cotidianos, y ese detalle mínimo nos pueda cambiar la vida. Una palabra no dicha a tiempo, un gesto a destiempo y lo que era la solución a nuestros problemas, pasa a ser un problema.Creemos que las grandes tragedias son las causadas por grandes errores, pero a veces un detalle, algo que no debería ser dicho, es el aleteo de la mariposa que desata la tormenta, y una vez desatada la tormenta uno quisiera volver el tiempo atrás, a esa palabra no dicha, a ese gesto que no se hizo. A veces, por más que uno sepa que fue lo que desato la tormenta y sepa como rebobinar la película, no puede volver atrás, no puede volver a frenar el efecto mariposa.En cualquier sistema, por definición, siempre se comete un error, pequeño, insignificante, pero siempre ay una falla.Causa y efecto. Un pequeño error que produce grandes cambios, una mariposa que produce un huracán. Detalles, pequeñas fallas, descuidos que escapan de nuestro control. Eso nos dice el efecto mariposa, no podemos controlar todo.

El destino.

El destino es como un ejército de hormigas laboriosas. Miles de hormiguitas haciendo su parte del trabajo. Uno cree que controla su vida, pero el destino lentamente se va configurando. Una serie de circunstancias, decisiones y casualidades van construyendo el destino. Cabos sueltos, detalles ínfimos, imprevistos.El destino es un gran chef que mezcla los ingredientes preparando el plato que tiene para nosotros. Es una maquinaria precisa y minuciosa que va reuniendo todas las piezas. Dormimos, amamos, trabajamos o cantamos ajenos a lo que el destino escribió para nosotros....¿Quién escribe el destino? ¿Nosotros? ¿Alguien? ¿Un Dios? ¿Varios? ¿Nadie? ¿Todo es azaroso?. Nos sentimos artífices, alquimistas. Nos creemos dioses poderosos e invensibles, y solo somos marionetas del destino....En el lugar menos pensado, de una manera imposible de imaginar, todo se va armando. Avanzamos inconscientemente mientras la trama se va entrelazando de forma misteriosa, un mecanismo de relojería asido por el destino. Aunque corramos en la dirección contraria no se puede escapar, porque no somos nosotros lo que vamos hacia el destino, sino es éste el que viene a buscarnos tarde o tempranos....El destino es como un señor muy viejo y sabio, es un profesional de todas las profesiones. El destino es aveces realista, urde y entrelaza la trama con pericia. Como buen guionista pone personajes en el momento y en el lugar indicado que permite que la acción avance hacía donde él quiere que avance. Así escribe el destino, dando giros a la historia permanentemente.El destino es un gran ingeniero. Hace grandes construcciones, joyas de ingeniería. Con paciencia milenaria construye castillos inmensos. Cuida cada detalle, encaja las piezas con precisión, pero, el destino construye sus castillos con cartas de mesa. Una mala movida, una sola carta que se saque.... y el castillo colapsa.El destino es estratega, mueve las fichas, despliega sus tropas en el campo de batalla y sabe cómo dar su golpe certero.El destino es como un superhéroe con poderes ilimitados, puede todo, puede con todo. Pero como todo superhéroe tiene una debilidad... y la debilidad del destino, son las acciones humanas. Eso, es lo único que puede cambiarlo, como una simple piedrita verde puede debilitar a Superman, lo único que puede cambiar el destino, son las acciones humanas.....Las acciones y decisiones acertadas podrán cambiar el destino, o ir finalmente a su encuentro, pero en definitiva, lo que deba ser, será.

"Manual de Superheroes"

Ser valiente no significa no tener miedo. Ser valiente significa avanzar a pesar de tener miedo.El cobarde es el que no da ni un paso sin tener todo asegurado.El superhéroe también tiene temor, miedo, pero es valiente y lucha. Lucha por el bien, por terminar con el mal, lucha por la justicia y por el amor….Un superhéroe interviene en la lucha del bien contra el mal. Para eso, debe saber distinguir cual es el bien y cuál es el mal.Reconocer el mal es vital para un superhéroe. No siempre el mal es reconocible, a veces, el superhéroe finge dejarse engañar por el mal para desenmascararlo. Cuando conoce la cara del mal, el superhéroe no esquiva la lucha. El superhéroe tiene que ser valiente, encontrar en el peligro la salida del peligro, pero por sobre todo, la lucha del superhéroe tiene que tener un sentido, y el sentido de cualquier lucha es el amor.Todo lo que se necesita para ser un superhéroe es ser valiente, pero ¿Qué es ser valiente? ¿Ser valiente es no tener miedo? Ser valiente no es no tener miedo, sino, avanzar a pesar de tener miedo. Ser valiente no es ser desconfiado y precavido, sino confiar aun a riesgo de ser traicionado.El cobarde es el que no da ni un paso sin garantías de que no corre riesgos. El valiente sabe que nunca hay garantías de nada. El cobarde solo apuesta cuando sabe que va a ganar. El valiente es el que apuesta aun sabiendo que puede perder, y lo único que a un superhéroe puede darle el valor para hacerse acto de arrojo es el amor.El amor es una fuerza poderosa, te transforma, te libera y te abre puertas. El amor es una llave, nos da el valor de dejar de esperar que no halla miedos, porque miedo, temor, siempre habrá…Ser valiente no es ser un temerario. Un temerario es un mercenario, no tiene miedo porque no le importa la vida, por eso, un superhéroe es valiente y teme, y mucho, a perder la vida propia o ajena. Teme perder la vida por que ama y ese amor le da valor, porque lo que cuesta sangre, sudor y lágrimas, vale.Lo que nos salva y nos da valor es el amor. Lo único que se necesita para ser un superhéroe es el amor, el amor que permite vencer la cobardía y nos da el valor para dar pelea, aunque estemos en la boca del lobo…

Nadie es PERFECTO

Hay frases que digo siempre. Pero hoy siento que nadie me escucha de verdad.“Así es la vida” digo siempre. “Ustedes van a cobrar” me gusta decir. “Si no pasa nada es que pasa algo” digo a veces.“Ustedes van a cobrar” esa la digo bastante. Pero la frase que más me gusta decir es “nadie es perfecto”, lo digo todo el tiempo, pero nadie me escucha de verdad.Todos sufren porque no son perfectos. Todos ven lo que falta. Todos ven el defecto, las fallas. Todos ven lo que no tienen ¿pero si dejaran de querer ser perfectos? ¿Y si en lugar de ver lo que falta vieran lo que hay? ¿Y si en lugar de ver lo malo vieran lo bueno? ¿Y si en lugar de ver lo que no tienen vieran lo que tienen?Y bueno, nadie es perfecto, así es la vida.

¿Dónde estás? ♥

Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás? Nosotros fuimos débiles, erramos el camino, nos traicionaos, nos distanciamos, perdimos los códigos, los valores, la amistad, el amor, y ahí nos volvimos vulnerables.De los errores se aprende, pero hay errores que no se pueden cometer, hay errores trágicos, irremediables.Nosotros no supimos ni sabemos aprender de nuestros errores, por eso pasa esto.Todos cometemos errores, todos nos equivocamos, pero también todos tenemos alarmas, una voz en lo más profundo de nuestra alma que nos dice “te estás equivocando, no lo hagas”, el error es no escuchar esa voz, es no reaccionar ante esa alarma.Y aunque te pierdas, aunque equivoques el camino siempre va a estar esa voz, esa voz que en lo más profundo de tu alma te marca el camino y te dice “hey, donde estás?, donde estás?”

Errores.

Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás?

¿Dónde van las palabras que no se dijeron?

Sabes a donde van las palabras q no se dijeron? a donde va lo que queres hacer y no haces? a donde va lo que queres decir y no decis? a donde va lo que no te permitis sentir? Nos gustaria que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta. Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente. Las palabras q no decimos se transfomran en insatisfaccion, en trsiteza, en frustracion. Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decis te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta.