viernes, 28 de mayo de 2010

Vivir sin esperanza.

Nadie puede vivir sin esperanza. Por algo dicen que lo último que se pierde es la esperanza, porque si la perdés estás muerto. ¿Pero que es la esperanza? ¿Es desear que algo pase o es la certeza de que eso que deseas va a pasar? Tener esperanza no es desear sino saber, tener certeza de que eso que querés tarde o temprano va a llegar. Vivir sin esperanza es tener la certeza de que lo que soñas nunca va a llegar, es estar derrotado antes de intentarlo. Porque cuando llega la tragedia y te golpea ¿cómo vas a dar pelea si no tenes un poco de esperanza? Por más rebelde que sea el rulo tarde o temprano lo vas a alisar, solo hay que confiar.Vivir sin esperanza es vivir rendido en una pelea que no terminó, es solo poner la cara para recibir los golpes. Porque cuando uno pierde la esperanza pierde el rumbo, el norte, pierde todo. Confiar, creer , soñar, todo eso es tener esperanza. Saber que aunque el mundo se nos venga encima y por más imposible que parezca hay algo que nos va a salvar, algo o alguien. Porque la esperanza no es un deseo, es una certeza, una certeza de que después de todas las tormentas sale el sol. Es una certeza profunda de que aún en la peor crisis, no hay tal crisis.
La esperanza es la prima hermana de la fe. Tener esperanza es saber que eso, esa luz está ahí, aunque no la puedas ver está ahí. Aunque claro, vos nunca pudiste creer en eso porque en el mundo de oscuridad en el que viviste jamás pudiste creer que había una luz, y ahora te queres matar porque no podes creer que tu antagonista sea yo. ¿Qué es lo opuesto a la oscuridad? La esperanza. Vos querrás terminar con Paz, pero la verdadera antagonista de la oscuridad es la esperanza, y esa sería yo. Así tan bolida como me vez y vos tan poderoso como te creías, no podes creer que no podés conmigo. Pero hasta para el ser más oscuro siempre hay una luz de esperanza, porque cualquier oscuridad puede atentar contra ella, pero ninguna logrará vencerla. Porque la esperanza vive hasta en el mundo más arrasado. Es una luz, chiquita, en la oscuridad.

"La vida que imaginé"

Cuando sos chicos soñas con lo que vas a ser cuando seas grande, y si te dejan soñar soñas en grande. De grande medís tu vida como un parámetro ¿es mejor o peor de lo que imaginaste? Si soñaste mucho con la vida que querías sabés muy bien lo que querés, y también sabes muy bien lo que no querés, lo que no cuaja con lo que soñaste para vos. Muchos juegos de niños son ensayos para la vida futura. Al imaginar nuestra vida nos convertimos en un personaje de nuestra propia novela. Perseguimos siempre esa vida que imaginamos. ¿Pero cómo se hace para vivir si sabés que la vida que imaginaste nunca se va a concretar?
Lo que nos sostiene son los sueños ¿pero cómo haces cuando entendés que eso es imposible? ¿Hay que conformarse con la vida que nos toca? Hacemos lo imposible por ajustar la vida a lo que imaginamos. Ya la vida se resiste, se revela nuestra idea de cómo debe ser. El problema de los sueños es que a veces se convierten en caprichos, querés esa felicidad que soñaste o nada. Cuanto más frondosa es nuestra imaginación, más grande es la decepción. Cualquier detalle distinto a lo que imaginás arruina la felicidad. Duele mucho la realidad cuando sos un soñador.
A veces uno cree que lo que duele es la realidad pero lo que duele es el ideal. La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel. Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender. La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal. Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal. El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermosos, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano. Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera. Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.

# Hope.

La esperanza no es soñar con lo posible, sino con lo imposible. El que tiene esperanza corre el riesgo de que eso que espera nunca llegue. La esperanza es prima hermana de la utopía. Es un brote verde en el desierto. Ahí donde todo está perdido, donde solo hay desconsuelo, desolación, vacío, donde solo hay restos de un pasado que nunca va a volver. Ahí también hay esperanza, porque la esperanza es lo que queda cuando ya no queda nada. La esperanza está hecha de futuro. La esperanza es la que nos va a mantener vivos cuando ya no queden razones para vivir. Por eso es tan importante conservar la esperanza.
Yo quiero lo que quiero y no paro hasta lograrlo. Y si no logro mala suerte, el no ya lo tengo. ¿Ahora si lo logro? ¿Si lo logro qué? Para mi querer algo es como cuando uno está en un desierto que lo único que quiere es agua porque se está muriendo de sed. Bueno, y esa esperanza de encontrar el agua es lo que te mantiene vivo, lo que te da ganas de seguir. En cambio si no tenes esa esperanza man, te morís muerto. La esperanza, es tener fe en que existen los oasis. La esperanza se conserva con paciencia sabiendo que todo llega, en su momento. La esperanza se conserva con fe, fe en uno mismo y en la vida. La esperanza se conserva con templanza. La templanza es lo contrario a la desesperación, es saber esperar, con tranquilidad, con moderación man. La esperanza se conserva usando la razón por sobre todas las pasiones man. La esperanza se conserva con ilusión y con fe, con mucha fe en que la vida te va a tirar ese centro que tanto necesitamos para meter el gol.

La búsqueda de la felicidad.

Siempre estamos buscando eso que nos falta para ser felices… La felicidad son momentos y es la búsqueda constante de la felicidad la que nos mantiene vivos…siempre está “ese algo que falta” Si vivimos amargados buscando eso que falta vamos a estar siempre viviendo la fiesta desde afuera…golpeando las puertas del cielo…. Vivimos buscando eso que no existe…. La amargura de buscar la felicidad y no encontrarla, de estar en las puertas del paraíso y no poder entrar…esa amargura nos hace perdernos la fiesta, la fiesta de estar vivos!
Hoy, que estoy más cerca del arpa que de la guitarra, y con la claridad que da esa cercanía, yo quisiera decirles amigos… basta. Basta de vivir así. ¿Saben cuál es el problema? El problema es la obsesión que tienen con la felicidad. ¿Por qué no se dejan de corchar con la felicidad? Todos, absolutamente todos están dele que te dele buscando la felicidad ¿Y qué es lo único que encuentran? Amargura. ¿Por qué? Porque esa felicidad que tan obsesionados están buscando es lo que los está torturando en verdad. Viven amargados buscando ese algo que les falta, ese algo que no tienen, ese algo que de tenerlo los haría más felices. Viven en las mismísimas puertas del cielo mis queridos borregos, siempre ahí a punto de entrar, a punto de llegar, a punto de conseguir esos cinco que faltan para el peso. Siempre ahí apunto de… golpeando las puertas del cielo, tratando de recuperar ese paraíso perdido, queriendo siempre llegar a la felicidad. Vivimos en las puertas del paraíso y créanme, borregos míos, que si cruzan esa puerta todo se termina. Porque esa felicidad, supuesta, ese cielo, ese paraíso, es que nada falte ¿pero qué pasa? Siempre falta algo. Y está muy bien que sea así, porque eso que nos falta es lo que nos mantiene vivos. La felicidad no es tenerlo todo, la felicidad son esos momentos lindos, fugaces, esos pedacitos de éxtasis que ocurren muy de cuando en cuando, mientras uno sigue buscando ese algo que falta.

En busca del tiempo perdido..

Una imagen, un olor, un sonido, nos traen una vivencia que sigue viva, latiendo. Va más allá de que uno quiera o no, ese recuerdo vuelve sin permiso, sin ser llamado. ¿Por qué algo que queremos sepultar, olvidar, se nos cuela por los sentidos y vuelve tan vivo como siempre? Porque algo nos dice, algo nos reclama. Algo late en esa imagen, en ese aroma, en esa música, algo nos susurra, es un tiempo perdido que vuelve para ser recuperado. Esas evocaciones, esos recuerdos súbitos son señales que nos sirven de guía, porque cuando escuchás una canción que te hace acordar a otra época y sentís nostalgia, quiere decir que algo de lo que vos eras quiere volver, quiere seguir vivo. Casi todos los días tenemos esas imágenes, esos olores, esos sonidos que nos transportan al pasado, pero los ignoramos. Pero si en lugar de ignorarlos nos detuviéramos a entender el mensaje que nos traen, entenderíamos mucho mas de nosotros. Y de a poco, tirando de esa punta del ovillo, guiados por ese recuerdo, llegamos a la otra punta, a esa palabra que siempre estuvo ahí y que vuelve, irrumpe, ni golpea la puerta, nos viene a reclamar porque quiere ser dicha. Es un tiempo perdido que entra por los sentidos, que irrumpe de golpe, pasado que se hace presente porque no puede esperar más. Un tiempo perdido que quiere renacer. Un tiempo perdido que quiere ser rencontrado. Porque cuando recobramos ese tiempo perdido algo renace en nosotros y volvemos a sentirnos vivos, volvemos a ser nosotros mismos. Recuperando el tiempo perdido nos reinventamos una y otra vez . Cuando algo se nos hace presente una y otra vez señala algo simple, nunca se fue. Porque en nuestro corazón limón no es limón, limón es hija. Una canción no es canción, es deseo de amar. Pasado no es pasado, es tiempo perdido que quiere ser recobrado.

Generación Desencantada.

Si no podemos encantarlos con la vida estamos fracasando. La vida no perdió su encanto. Fuimos nosotros los que perdimos el gusto por la vida.Perdimos la inocencia, la capacidad de asombro, la fe en el futuro. Perdimos la iniciativa, el hambre de progreso, las ganas de cambiar lo que hay que cambiar. El desencanto es la mejor arma de los más corruptos, de los villanos de la historia. El desencanto nos aísla, nos encierra, nos separa, nos vacía de sueños. Una generación desencantada es una generación de muertos en vida. Una generación desencantada no se siente útil, siente que al mundo, a la historia, le da lo mismo que ella exista o no. Una generación desencantada se siente sola. Una generación desencantada pide a gritos un milagro, algo que les devuelva la fe en la magia. Para volver a encantarse, para volver a creer en la magia, esa generación debe saber que no está sola. Debe saber que es necesaria, importante y decisiva para otras generaciones pasadas y futuras. Debe saber que lo que encanta de la vida no es el mundo que se recibió sino el que podemos dejar. Para encantarse con la vida una generación necesita rebelarse, el desencanto se contagia fácil, pero el encanto es un trabajo de hormiga. El encanto nos necesita a todos haciendo lo que amamos y amando lo que hacemos. Porque es mentira que las cosas son como son, las cosas son como dejamos que sean. El mundo cambia cuando nosotros cambiamos, y para eso hay que creer que el cambio es posible, es un acto de fe. Un acto de valentía, un acto de compromiso, un acto de amor. Te pueden decir que no se puede, te pueden decir que no, una y otra vez no, que esto es lo que hay y que más allá de esto no hay nada, solo un triste desencanto, y que vos no podes hacer nada, que hagas lo que hagas no va a cambiar nada. Es mentira, es falso. Más allá del desencanto está tu vida, tus sueños, y si vos no los haces realidad alguien los vive por vos, alguien se adueña de tus sueños, de tu vida. Mientras caen bombas que confirman que nada tiene sentido, mientras bombardean a una generación desencantada, acá hay otra generación, encantada con la vida, y con la realización de sus sueños.

Causa - Efecto.

Cuando escribís en una computadora y te equivocas es fácil, haces clic en “deshacer”, corregís y seguís, pero en la vida es un poco más complicado. Nos encantaría que existiera un botón para deshacer nuestros errores, sería más fácil.Un descuido, un error, un desliz y todo cambia, ya no podes hacer borrón y cuenta nueva. Pero si existiera una forma de volver atrás y corregir lo que hicimos mal ¿no lo harías?Vivimos a mil y no le damos importancia a los detalles, a los cambios sutiles, cotidianos, y ese detalle mínimo nos pueda cambiar la vida. Una palabra no dicha a tiempo, un gesto a destiempo y lo que era la solución a nuestros problemas, pasa a ser un problema.Creemos que las grandes tragedias son las causadas por grandes errores, pero a veces un detalle, algo que no debería ser dicho, es el aleteo de la mariposa que desata la tormenta, y una vez desatada la tormenta uno quisiera volver el tiempo atrás, a esa palabra no dicha, a ese gesto que no se hizo. A veces, por más que uno sepa que fue lo que desato la tormenta y sepa como rebobinar la película, no puede volver atrás, no puede volver a frenar el efecto mariposa.En cualquier sistema, por definición, siempre se comete un error, pequeño, insignificante, pero siempre ay una falla.Causa y efecto. Un pequeño error que produce grandes cambios, una mariposa que produce un huracán. Detalles, pequeñas fallas, descuidos que escapan de nuestro control. Eso nos dice el efecto mariposa, no podemos controlar todo.

El destino.

El destino es como un ejército de hormigas laboriosas. Miles de hormiguitas haciendo su parte del trabajo. Uno cree que controla su vida, pero el destino lentamente se va configurando. Una serie de circunstancias, decisiones y casualidades van construyendo el destino. Cabos sueltos, detalles ínfimos, imprevistos.El destino es un gran chef que mezcla los ingredientes preparando el plato que tiene para nosotros. Es una maquinaria precisa y minuciosa que va reuniendo todas las piezas. Dormimos, amamos, trabajamos o cantamos ajenos a lo que el destino escribió para nosotros....¿Quién escribe el destino? ¿Nosotros? ¿Alguien? ¿Un Dios? ¿Varios? ¿Nadie? ¿Todo es azaroso?. Nos sentimos artífices, alquimistas. Nos creemos dioses poderosos e invensibles, y solo somos marionetas del destino....En el lugar menos pensado, de una manera imposible de imaginar, todo se va armando. Avanzamos inconscientemente mientras la trama se va entrelazando de forma misteriosa, un mecanismo de relojería asido por el destino. Aunque corramos en la dirección contraria no se puede escapar, porque no somos nosotros lo que vamos hacia el destino, sino es éste el que viene a buscarnos tarde o tempranos....El destino es como un señor muy viejo y sabio, es un profesional de todas las profesiones. El destino es aveces realista, urde y entrelaza la trama con pericia. Como buen guionista pone personajes en el momento y en el lugar indicado que permite que la acción avance hacía donde él quiere que avance. Así escribe el destino, dando giros a la historia permanentemente.El destino es un gran ingeniero. Hace grandes construcciones, joyas de ingeniería. Con paciencia milenaria construye castillos inmensos. Cuida cada detalle, encaja las piezas con precisión, pero, el destino construye sus castillos con cartas de mesa. Una mala movida, una sola carta que se saque.... y el castillo colapsa.El destino es estratega, mueve las fichas, despliega sus tropas en el campo de batalla y sabe cómo dar su golpe certero.El destino es como un superhéroe con poderes ilimitados, puede todo, puede con todo. Pero como todo superhéroe tiene una debilidad... y la debilidad del destino, son las acciones humanas. Eso, es lo único que puede cambiarlo, como una simple piedrita verde puede debilitar a Superman, lo único que puede cambiar el destino, son las acciones humanas.....Las acciones y decisiones acertadas podrán cambiar el destino, o ir finalmente a su encuentro, pero en definitiva, lo que deba ser, será.

"Manual de Superheroes"

Ser valiente no significa no tener miedo. Ser valiente significa avanzar a pesar de tener miedo.El cobarde es el que no da ni un paso sin tener todo asegurado.El superhéroe también tiene temor, miedo, pero es valiente y lucha. Lucha por el bien, por terminar con el mal, lucha por la justicia y por el amor….Un superhéroe interviene en la lucha del bien contra el mal. Para eso, debe saber distinguir cual es el bien y cuál es el mal.Reconocer el mal es vital para un superhéroe. No siempre el mal es reconocible, a veces, el superhéroe finge dejarse engañar por el mal para desenmascararlo. Cuando conoce la cara del mal, el superhéroe no esquiva la lucha. El superhéroe tiene que ser valiente, encontrar en el peligro la salida del peligro, pero por sobre todo, la lucha del superhéroe tiene que tener un sentido, y el sentido de cualquier lucha es el amor.Todo lo que se necesita para ser un superhéroe es ser valiente, pero ¿Qué es ser valiente? ¿Ser valiente es no tener miedo? Ser valiente no es no tener miedo, sino, avanzar a pesar de tener miedo. Ser valiente no es ser desconfiado y precavido, sino confiar aun a riesgo de ser traicionado.El cobarde es el que no da ni un paso sin garantías de que no corre riesgos. El valiente sabe que nunca hay garantías de nada. El cobarde solo apuesta cuando sabe que va a ganar. El valiente es el que apuesta aun sabiendo que puede perder, y lo único que a un superhéroe puede darle el valor para hacerse acto de arrojo es el amor.El amor es una fuerza poderosa, te transforma, te libera y te abre puertas. El amor es una llave, nos da el valor de dejar de esperar que no halla miedos, porque miedo, temor, siempre habrá…Ser valiente no es ser un temerario. Un temerario es un mercenario, no tiene miedo porque no le importa la vida, por eso, un superhéroe es valiente y teme, y mucho, a perder la vida propia o ajena. Teme perder la vida por que ama y ese amor le da valor, porque lo que cuesta sangre, sudor y lágrimas, vale.Lo que nos salva y nos da valor es el amor. Lo único que se necesita para ser un superhéroe es el amor, el amor que permite vencer la cobardía y nos da el valor para dar pelea, aunque estemos en la boca del lobo…

Nadie es PERFECTO

Hay frases que digo siempre. Pero hoy siento que nadie me escucha de verdad.“Así es la vida” digo siempre. “Ustedes van a cobrar” me gusta decir. “Si no pasa nada es que pasa algo” digo a veces.“Ustedes van a cobrar” esa la digo bastante. Pero la frase que más me gusta decir es “nadie es perfecto”, lo digo todo el tiempo, pero nadie me escucha de verdad.Todos sufren porque no son perfectos. Todos ven lo que falta. Todos ven el defecto, las fallas. Todos ven lo que no tienen ¿pero si dejaran de querer ser perfectos? ¿Y si en lugar de ver lo que falta vieran lo que hay? ¿Y si en lugar de ver lo malo vieran lo bueno? ¿Y si en lugar de ver lo que no tienen vieran lo que tienen?Y bueno, nadie es perfecto, así es la vida.

¿Dónde estás? ♥

Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás? Nosotros fuimos débiles, erramos el camino, nos traicionaos, nos distanciamos, perdimos los códigos, los valores, la amistad, el amor, y ahí nos volvimos vulnerables.De los errores se aprende, pero hay errores que no se pueden cometer, hay errores trágicos, irremediables.Nosotros no supimos ni sabemos aprender de nuestros errores, por eso pasa esto.Todos cometemos errores, todos nos equivocamos, pero también todos tenemos alarmas, una voz en lo más profundo de nuestra alma que nos dice “te estás equivocando, no lo hagas”, el error es no escuchar esa voz, es no reaccionar ante esa alarma.Y aunque te pierdas, aunque equivoques el camino siempre va a estar esa voz, esa voz que en lo más profundo de tu alma te marca el camino y te dice “hey, donde estás?, donde estás?”

Errores.

Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás?

¿Dónde van las palabras que no se dijeron?

Sabes a donde van las palabras q no se dijeron? a donde va lo que queres hacer y no haces? a donde va lo que queres decir y no decis? a donde va lo que no te permitis sentir? Nos gustaria que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta. Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente. Las palabras q no decimos se transfomran en insatisfaccion, en trsiteza, en frustracion. Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decis te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta.

Eterno invierno.

Cuando te detenés a mirar el mundo, a observar la belleza que nos rodea, cuando te reís hasta que no podés más con tus amigos, cuando hacés lo que amás hacer, cuando viajas a un lugar que no conoces, cuando escribís una canción, cuando se te acelera el corazón ante una mirada, cuando haces el amor, cuando amás a una chica… te sentís vivo.Pero no solo la felicidad te hace sentir vivo, sino también saber que dejás un testimonio de tu vida, saber que cuando ya no seas, algo de vos seguirá vivo en lo que vendrá.¿Pero si sabés que no hay futuro? ¿Que nada de lo que hagas, ningún legado que dejes, ninguna contribución que hagas te va a sobrevivir? ¿Si sabés que todo se termina es posible sentirse vivo?¿Cómo se puede ser feliz sabiendo que la vida se va a convertir en invierno? En un invierno eterno.Las cosas que nos hacen sentir realmente vivos son las cosas que vencen a la muerte, las que perduran en el tiempo. Porque el éxtasis, la felicidad, es trascender. Es el momento en que todos somos eternos y estamos vivos de verdad.De todas las formas de egoísmo la peor es no pensar en los que vendrán. Sin ellos, sin la noción de que la vida es un ciclo sin fin nada tiene sentido.Te sentís vivo no cuando la vida pasa, sino cuando vos pasás por la vida, cuando perdés el miedo a morir y a vivir. Te sentís vivo cuando sabés que cada momento es único, irrepetible, cuando sabés que nada empezó con vos y nada terminará con vos.Solo sabiendo que habrá un mañana es que podremos vencer a la muerte, y sentirnos vivos.

La Verdad.

Cuando sabes la verdad podes elegir que hacer con ella, podes negarla o podes aceptarla. Buscamos desesperadamente la verdad, esa misma verdad que nos da miedo escuchar. Si negás la verdad va a ser tu responsabilidad cuando te explote en las manos. La verdad libera porque uno es dueño de hacer con ella lo que quiera, incluso negarla, pero yo no niego la verdad, es como un juego de mesa, si uno no pone un tiempo de juego es aburrido, por eso la vida es divertida, porque no dura para siempre. Podes vivir negándolo, pero lo único que vas a ganar es desperdiciar tu tiempo, tu vida. Ya esta ya sabes la verdad, ahora no hay nada que ocultar. La salida al peligro esta en el peligro mismo.Ya sabemos la verdad, ahora podemos llorar, o podemos conservar la alegría. La verdad nos interpela, nos pregunta, nos arrincona y muchas veces no hay respuesta. La verdad a veces no da certezas, si no algo mucho mas peligroso, dudas. La verdad asusta. La verdad despierta, sacude y paraliza. La verdad desnuda, incomoda. La verdad libera y confunde.Pero la verdad también nos da la fuerza para afrontarla con alegría. La verdad es como el sol en la cara en una tarde de invierno, es un carnaval en la nieve. La verdad aveces duele, pero sin lugar a dudas la verdad fue, es y sera la fiesta de todos.

Intervenir.

Cuando alguien esta hecho un estupido hay que intervenir, me dijeron, pero es así uno tiene el derecho y la obligación de intervenir cuando considera que algo esta mal. Intervenir o dejar hacer dos opciones diferentes, con consecuencias diferentes, si no intervenís tenes que aceptar que todo sigue igual pero si decís intervenir tenes que aceptar las consecuencias.Si pero no, debería hacer algo si, pero no me animo, debería cambiar algo si, pero no puedo, pero llega un momento en el que uno entiende que hay que intervenir.Intervenir para romper con la inercia, intervenir para que algo cambie, intervenir para perder el miedo. Intervenir es decidir, es poner un dique y desviar el río, es cambiar el curso de las cosas. Intervenir es un antes y un después, una ves que lo hiciste no sos el de antes, por que tu intervención por pequeña que sea puede mover montañas.Intervenir para salir del punto muerto, tirarse de cabeza, navegar en nuevas aguas, desconocidas, menos seguras pero distintas .Por que para que ocurra algo diferente hay que hacer algo diferente.No da lo mismo hablar que callar, no da lo mismo decidirse que dudar, no da lo mismo actuar que acatar.No da lo mismo rebelarse que bajar la cabeza.No da lo mismo jugarse que vivir con miedo.No da lo mismo unirse que estar aislados.No da lo mismo meterse que no meterse.No da lo mismo luchar que dejarse vencer.No da lo mismo intervenir que dejar hacer.

Multiple Choice ♥

Estar con alguien es una eleccion, es algo qe elegimos para creer qe estamos bien, para sentir que estamos en compañía, compartiendo momentos i cosas con la persona que queremos.. Es facil no tener qe elegir, y hacer de nuestras vidas una rutina ir siempre por el mismo camino, nunca pegar un volantazo, nunca permitir una sorpreza pero eso no es vivir, es el panico que nos da tener que elegir.. Siempre que tenemos opciones, hay que elegir y arresgarse a jugarsela por una sola opcion, siempre que elegimos, vamos a perder algo. El terror al abandono, a sufrir y arrepentirnos de nuestra eleccion puede ser nuestro peor enemigo, por eso no hay que tenerle miedo a las opciones. Aunque el miedo no es no saber lo que queremos, sino no estar seguros, porque sino dudamos, no probamos y no buscamos nunca vamos a saber lo que queremos.. El mundo esta lleno de posibilidades, i no por una eleccion hay que perder las demas, pero si elegimos todo no elegimos nada. Cuando somos estructurados, rigidos y no nos corremos del camino, pensamos que no somos libres.. Pero cuando pensamos que en verdad lo somos, estamos presos de nuestra propia indesicion. Algunos no eligen por miedo a perder algo; otros por miedo a perder todo y terminan sin elegir nada.. Nadie sabe que es peor!. Cuando uno no elige, la vida elige por uno y eso no es ser libre, ser libre es animarse a elegir un lugar donde qedarse, una opcion, jugarse por una relacion y no temerle ni al compromiso, ni a lo que pueda pasar despues. Uno se siente libre, pero es un engaño, si uno no elige nada, no tiene nada. Hay muchas razones para decir no, i muchas razones para decir si, pero no podemos permitirnos no elegir, ya que el elegir es darnos oportunidades a probar y a obtener cambios.

# Adivinanzas

A veces el conocimiento viene en forma de misterio, un misterio que hay que resolver, y un misterio a resolver es una adivinanza a descifrar. El conocimiento muchas veces viene en forma de idas y vueltas, en forma de sorpresas.Una adivinanza nos muestra algo que tenemos frente a nuestros ojos pero que no vemos, solo hay que poder mirar distinto. Si miramos siempre con los mismos ojos siempre vemos el mismo camino, caemos en un callejón sin salida, y eso nos entristece, nos opaca, nos mata. En cambio cuando uno resuelve las adivinanzas se siente vivo por que le encontró la vuelta al rulo.A veces la respuesta es tan clara que no hace falta decirla pero hay que hacer así es el juego. Resolver la adivinanza es el fin del misterio es poner un poco de luz en la oscuridad.Una adivinanza es como cuando un nene empieza a descubrir el mundo que para él es un misterio. Yo sé que da miedo Rama, pero a lo mejor esta oscuridad sea un misterio a resolver, a lo mejor esta adivinanza trae alguna respuesta inesperada.No hay que tenerle miedo a los misterios, porque siempre estarán las adivinanzas que nos permitirán resolverlos y así poder llegar a esas verdades que necesitamos.

El SI, el NO.

Todo el tiempo estamos entre el sí y el no. Elegir entre sí y no tal vez sea la decisión más difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir sí o decir no puede ser determinante, puede cambiar tu vida para siempre.El no ya lo tengo, dice alguien para darse coraje, porque el no es lo que nos rige. Decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos sí. A veces decimos sí sin medir las consecuencias, y ese sí cambia todo. De una chica rapidita decimos que tiene el sí fácil. ¿Pero no se trata de eso la vida? ¿De decir sí, de avanzar, de vivir...? El sí nos compromete, y nos desnuda. El sí expone nuestros deseos. El sí señala que algo nos falta.Una vez más estamos ante esa decisión. Que todo siga siendo no, o animarse al sí y zambullirnos en la vida. Esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el no.

SER O ESTAR.

Nunca entendí a los yanquis. Para ellos, ser y estar se dice igual: to be. ¿Pero es lo mismo ser que estar? ¿Estar comprometido es lo mismo que ser comprometido? ¿Estar consiente es lo mismo que ser consiente? ¿Ser maldito es lo mismo que estar maldito? ¿Es lo mismo ser engañado que, que estar engañado? ¿Es lo mismo ser que estar? ¿Estar loco es lo mismo que ser loco? ¿Estar despierto es lo mismo que ser despierto? ¿Estar aburrido es lo mismo que ser aburrido? Ser o no ser, esa es la cuestión. Pero no, esa no es la cuestión profe, porque ser y estar no puede ser lo mismo. Sí, claro se dice igual. Pero depende el contexto cómo esté utilizado quiere decir una cosa o la otra, Morales. Claro el contexto, ¿no? Porque ser idiota no es lo mismo que estar idiota por alguien. Sí, uno puede estar triste, pero ser una persona triste es otra cosa, porque si vos estás triste se te va a pasar, pero si sos un pobre tipo o una pobre mira patética y triste, eso es para siempre. Estar seguro no es lo mismo que ser seguro, ¿no? No es lo mismo estar resentido que ser resentido. Pero si estás resentido, ¿no será porque de alguna forma lo sos? ¿Es lo mismo ser inseguro que estar inseguro? Estar inseguro es no tener certezas, pero ser inseguro es tener la certeza de que no valemos. Estar impactados no es lo mismo que ser impactados, pero a veces ¡cuánto se parecen! Estar idiota uno se lo banca, pero ser idiota, no. Telón. Uno quiere ser, quiere ser el amor de alguien, el sueño de alguien, uno quiere ser alguien en la vida de esa persona que ama. Ese deseo de ser nos puede confundir. No dejarnos ver que no somos, sino que estamos transitoriamente en la vida de alguien.

viernes, 28 de mayo de 2010

Vivir sin esperanza.

Nadie puede vivir sin esperanza. Por algo dicen que lo último que se pierde es la esperanza, porque si la perdés estás muerto. ¿Pero que es la esperanza? ¿Es desear que algo pase o es la certeza de que eso que deseas va a pasar? Tener esperanza no es desear sino saber, tener certeza de que eso que querés tarde o temprano va a llegar. Vivir sin esperanza es tener la certeza de que lo que soñas nunca va a llegar, es estar derrotado antes de intentarlo. Porque cuando llega la tragedia y te golpea ¿cómo vas a dar pelea si no tenes un poco de esperanza? Por más rebelde que sea el rulo tarde o temprano lo vas a alisar, solo hay que confiar.Vivir sin esperanza es vivir rendido en una pelea que no terminó, es solo poner la cara para recibir los golpes. Porque cuando uno pierde la esperanza pierde el rumbo, el norte, pierde todo. Confiar, creer , soñar, todo eso es tener esperanza. Saber que aunque el mundo se nos venga encima y por más imposible que parezca hay algo que nos va a salvar, algo o alguien. Porque la esperanza no es un deseo, es una certeza, una certeza de que después de todas las tormentas sale el sol. Es una certeza profunda de que aún en la peor crisis, no hay tal crisis.
La esperanza es la prima hermana de la fe. Tener esperanza es saber que eso, esa luz está ahí, aunque no la puedas ver está ahí. Aunque claro, vos nunca pudiste creer en eso porque en el mundo de oscuridad en el que viviste jamás pudiste creer que había una luz, y ahora te queres matar porque no podes creer que tu antagonista sea yo. ¿Qué es lo opuesto a la oscuridad? La esperanza. Vos querrás terminar con Paz, pero la verdadera antagonista de la oscuridad es la esperanza, y esa sería yo. Así tan bolida como me vez y vos tan poderoso como te creías, no podes creer que no podés conmigo. Pero hasta para el ser más oscuro siempre hay una luz de esperanza, porque cualquier oscuridad puede atentar contra ella, pero ninguna logrará vencerla. Porque la esperanza vive hasta en el mundo más arrasado. Es una luz, chiquita, en la oscuridad.

"La vida que imaginé"

Cuando sos chicos soñas con lo que vas a ser cuando seas grande, y si te dejan soñar soñas en grande. De grande medís tu vida como un parámetro ¿es mejor o peor de lo que imaginaste? Si soñaste mucho con la vida que querías sabés muy bien lo que querés, y también sabes muy bien lo que no querés, lo que no cuaja con lo que soñaste para vos. Muchos juegos de niños son ensayos para la vida futura. Al imaginar nuestra vida nos convertimos en un personaje de nuestra propia novela. Perseguimos siempre esa vida que imaginamos. ¿Pero cómo se hace para vivir si sabés que la vida que imaginaste nunca se va a concretar?
Lo que nos sostiene son los sueños ¿pero cómo haces cuando entendés que eso es imposible? ¿Hay que conformarse con la vida que nos toca? Hacemos lo imposible por ajustar la vida a lo que imaginamos. Ya la vida se resiste, se revela nuestra idea de cómo debe ser. El problema de los sueños es que a veces se convierten en caprichos, querés esa felicidad que soñaste o nada. Cuanto más frondosa es nuestra imaginación, más grande es la decepción. Cualquier detalle distinto a lo que imaginás arruina la felicidad. Duele mucho la realidad cuando sos un soñador.
A veces uno cree que lo que duele es la realidad pero lo que duele es el ideal. La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel. Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender. La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal. Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal. El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermosos, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano. Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera. Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.

# Hope.

La esperanza no es soñar con lo posible, sino con lo imposible. El que tiene esperanza corre el riesgo de que eso que espera nunca llegue. La esperanza es prima hermana de la utopía. Es un brote verde en el desierto. Ahí donde todo está perdido, donde solo hay desconsuelo, desolación, vacío, donde solo hay restos de un pasado que nunca va a volver. Ahí también hay esperanza, porque la esperanza es lo que queda cuando ya no queda nada. La esperanza está hecha de futuro. La esperanza es la que nos va a mantener vivos cuando ya no queden razones para vivir. Por eso es tan importante conservar la esperanza.
Yo quiero lo que quiero y no paro hasta lograrlo. Y si no logro mala suerte, el no ya lo tengo. ¿Ahora si lo logro? ¿Si lo logro qué? Para mi querer algo es como cuando uno está en un desierto que lo único que quiere es agua porque se está muriendo de sed. Bueno, y esa esperanza de encontrar el agua es lo que te mantiene vivo, lo que te da ganas de seguir. En cambio si no tenes esa esperanza man, te morís muerto. La esperanza, es tener fe en que existen los oasis. La esperanza se conserva con paciencia sabiendo que todo llega, en su momento. La esperanza se conserva con fe, fe en uno mismo y en la vida. La esperanza se conserva con templanza. La templanza es lo contrario a la desesperación, es saber esperar, con tranquilidad, con moderación man. La esperanza se conserva usando la razón por sobre todas las pasiones man. La esperanza se conserva con ilusión y con fe, con mucha fe en que la vida te va a tirar ese centro que tanto necesitamos para meter el gol.

La búsqueda de la felicidad.

Siempre estamos buscando eso que nos falta para ser felices… La felicidad son momentos y es la búsqueda constante de la felicidad la que nos mantiene vivos…siempre está “ese algo que falta” Si vivimos amargados buscando eso que falta vamos a estar siempre viviendo la fiesta desde afuera…golpeando las puertas del cielo…. Vivimos buscando eso que no existe…. La amargura de buscar la felicidad y no encontrarla, de estar en las puertas del paraíso y no poder entrar…esa amargura nos hace perdernos la fiesta, la fiesta de estar vivos!
Hoy, que estoy más cerca del arpa que de la guitarra, y con la claridad que da esa cercanía, yo quisiera decirles amigos… basta. Basta de vivir así. ¿Saben cuál es el problema? El problema es la obsesión que tienen con la felicidad. ¿Por qué no se dejan de corchar con la felicidad? Todos, absolutamente todos están dele que te dele buscando la felicidad ¿Y qué es lo único que encuentran? Amargura. ¿Por qué? Porque esa felicidad que tan obsesionados están buscando es lo que los está torturando en verdad. Viven amargados buscando ese algo que les falta, ese algo que no tienen, ese algo que de tenerlo los haría más felices. Viven en las mismísimas puertas del cielo mis queridos borregos, siempre ahí a punto de entrar, a punto de llegar, a punto de conseguir esos cinco que faltan para el peso. Siempre ahí apunto de… golpeando las puertas del cielo, tratando de recuperar ese paraíso perdido, queriendo siempre llegar a la felicidad. Vivimos en las puertas del paraíso y créanme, borregos míos, que si cruzan esa puerta todo se termina. Porque esa felicidad, supuesta, ese cielo, ese paraíso, es que nada falte ¿pero qué pasa? Siempre falta algo. Y está muy bien que sea así, porque eso que nos falta es lo que nos mantiene vivos. La felicidad no es tenerlo todo, la felicidad son esos momentos lindos, fugaces, esos pedacitos de éxtasis que ocurren muy de cuando en cuando, mientras uno sigue buscando ese algo que falta.

En busca del tiempo perdido..

Una imagen, un olor, un sonido, nos traen una vivencia que sigue viva, latiendo. Va más allá de que uno quiera o no, ese recuerdo vuelve sin permiso, sin ser llamado. ¿Por qué algo que queremos sepultar, olvidar, se nos cuela por los sentidos y vuelve tan vivo como siempre? Porque algo nos dice, algo nos reclama. Algo late en esa imagen, en ese aroma, en esa música, algo nos susurra, es un tiempo perdido que vuelve para ser recuperado. Esas evocaciones, esos recuerdos súbitos son señales que nos sirven de guía, porque cuando escuchás una canción que te hace acordar a otra época y sentís nostalgia, quiere decir que algo de lo que vos eras quiere volver, quiere seguir vivo. Casi todos los días tenemos esas imágenes, esos olores, esos sonidos que nos transportan al pasado, pero los ignoramos. Pero si en lugar de ignorarlos nos detuviéramos a entender el mensaje que nos traen, entenderíamos mucho mas de nosotros. Y de a poco, tirando de esa punta del ovillo, guiados por ese recuerdo, llegamos a la otra punta, a esa palabra que siempre estuvo ahí y que vuelve, irrumpe, ni golpea la puerta, nos viene a reclamar porque quiere ser dicha. Es un tiempo perdido que entra por los sentidos, que irrumpe de golpe, pasado que se hace presente porque no puede esperar más. Un tiempo perdido que quiere renacer. Un tiempo perdido que quiere ser rencontrado. Porque cuando recobramos ese tiempo perdido algo renace en nosotros y volvemos a sentirnos vivos, volvemos a ser nosotros mismos. Recuperando el tiempo perdido nos reinventamos una y otra vez . Cuando algo se nos hace presente una y otra vez señala algo simple, nunca se fue. Porque en nuestro corazón limón no es limón, limón es hija. Una canción no es canción, es deseo de amar. Pasado no es pasado, es tiempo perdido que quiere ser recobrado.

Generación Desencantada.

Si no podemos encantarlos con la vida estamos fracasando. La vida no perdió su encanto. Fuimos nosotros los que perdimos el gusto por la vida.Perdimos la inocencia, la capacidad de asombro, la fe en el futuro. Perdimos la iniciativa, el hambre de progreso, las ganas de cambiar lo que hay que cambiar. El desencanto es la mejor arma de los más corruptos, de los villanos de la historia. El desencanto nos aísla, nos encierra, nos separa, nos vacía de sueños. Una generación desencantada es una generación de muertos en vida. Una generación desencantada no se siente útil, siente que al mundo, a la historia, le da lo mismo que ella exista o no. Una generación desencantada se siente sola. Una generación desencantada pide a gritos un milagro, algo que les devuelva la fe en la magia. Para volver a encantarse, para volver a creer en la magia, esa generación debe saber que no está sola. Debe saber que es necesaria, importante y decisiva para otras generaciones pasadas y futuras. Debe saber que lo que encanta de la vida no es el mundo que se recibió sino el que podemos dejar. Para encantarse con la vida una generación necesita rebelarse, el desencanto se contagia fácil, pero el encanto es un trabajo de hormiga. El encanto nos necesita a todos haciendo lo que amamos y amando lo que hacemos. Porque es mentira que las cosas son como son, las cosas son como dejamos que sean. El mundo cambia cuando nosotros cambiamos, y para eso hay que creer que el cambio es posible, es un acto de fe. Un acto de valentía, un acto de compromiso, un acto de amor. Te pueden decir que no se puede, te pueden decir que no, una y otra vez no, que esto es lo que hay y que más allá de esto no hay nada, solo un triste desencanto, y que vos no podes hacer nada, que hagas lo que hagas no va a cambiar nada. Es mentira, es falso. Más allá del desencanto está tu vida, tus sueños, y si vos no los haces realidad alguien los vive por vos, alguien se adueña de tus sueños, de tu vida. Mientras caen bombas que confirman que nada tiene sentido, mientras bombardean a una generación desencantada, acá hay otra generación, encantada con la vida, y con la realización de sus sueños.

Causa - Efecto.

Cuando escribís en una computadora y te equivocas es fácil, haces clic en “deshacer”, corregís y seguís, pero en la vida es un poco más complicado. Nos encantaría que existiera un botón para deshacer nuestros errores, sería más fácil.Un descuido, un error, un desliz y todo cambia, ya no podes hacer borrón y cuenta nueva. Pero si existiera una forma de volver atrás y corregir lo que hicimos mal ¿no lo harías?Vivimos a mil y no le damos importancia a los detalles, a los cambios sutiles, cotidianos, y ese detalle mínimo nos pueda cambiar la vida. Una palabra no dicha a tiempo, un gesto a destiempo y lo que era la solución a nuestros problemas, pasa a ser un problema.Creemos que las grandes tragedias son las causadas por grandes errores, pero a veces un detalle, algo que no debería ser dicho, es el aleteo de la mariposa que desata la tormenta, y una vez desatada la tormenta uno quisiera volver el tiempo atrás, a esa palabra no dicha, a ese gesto que no se hizo. A veces, por más que uno sepa que fue lo que desato la tormenta y sepa como rebobinar la película, no puede volver atrás, no puede volver a frenar el efecto mariposa.En cualquier sistema, por definición, siempre se comete un error, pequeño, insignificante, pero siempre ay una falla.Causa y efecto. Un pequeño error que produce grandes cambios, una mariposa que produce un huracán. Detalles, pequeñas fallas, descuidos que escapan de nuestro control. Eso nos dice el efecto mariposa, no podemos controlar todo.

El destino.

El destino es como un ejército de hormigas laboriosas. Miles de hormiguitas haciendo su parte del trabajo. Uno cree que controla su vida, pero el destino lentamente se va configurando. Una serie de circunstancias, decisiones y casualidades van construyendo el destino. Cabos sueltos, detalles ínfimos, imprevistos.El destino es un gran chef que mezcla los ingredientes preparando el plato que tiene para nosotros. Es una maquinaria precisa y minuciosa que va reuniendo todas las piezas. Dormimos, amamos, trabajamos o cantamos ajenos a lo que el destino escribió para nosotros....¿Quién escribe el destino? ¿Nosotros? ¿Alguien? ¿Un Dios? ¿Varios? ¿Nadie? ¿Todo es azaroso?. Nos sentimos artífices, alquimistas. Nos creemos dioses poderosos e invensibles, y solo somos marionetas del destino....En el lugar menos pensado, de una manera imposible de imaginar, todo se va armando. Avanzamos inconscientemente mientras la trama se va entrelazando de forma misteriosa, un mecanismo de relojería asido por el destino. Aunque corramos en la dirección contraria no se puede escapar, porque no somos nosotros lo que vamos hacia el destino, sino es éste el que viene a buscarnos tarde o tempranos....El destino es como un señor muy viejo y sabio, es un profesional de todas las profesiones. El destino es aveces realista, urde y entrelaza la trama con pericia. Como buen guionista pone personajes en el momento y en el lugar indicado que permite que la acción avance hacía donde él quiere que avance. Así escribe el destino, dando giros a la historia permanentemente.El destino es un gran ingeniero. Hace grandes construcciones, joyas de ingeniería. Con paciencia milenaria construye castillos inmensos. Cuida cada detalle, encaja las piezas con precisión, pero, el destino construye sus castillos con cartas de mesa. Una mala movida, una sola carta que se saque.... y el castillo colapsa.El destino es estratega, mueve las fichas, despliega sus tropas en el campo de batalla y sabe cómo dar su golpe certero.El destino es como un superhéroe con poderes ilimitados, puede todo, puede con todo. Pero como todo superhéroe tiene una debilidad... y la debilidad del destino, son las acciones humanas. Eso, es lo único que puede cambiarlo, como una simple piedrita verde puede debilitar a Superman, lo único que puede cambiar el destino, son las acciones humanas.....Las acciones y decisiones acertadas podrán cambiar el destino, o ir finalmente a su encuentro, pero en definitiva, lo que deba ser, será.

"Manual de Superheroes"

Ser valiente no significa no tener miedo. Ser valiente significa avanzar a pesar de tener miedo.El cobarde es el que no da ni un paso sin tener todo asegurado.El superhéroe también tiene temor, miedo, pero es valiente y lucha. Lucha por el bien, por terminar con el mal, lucha por la justicia y por el amor….Un superhéroe interviene en la lucha del bien contra el mal. Para eso, debe saber distinguir cual es el bien y cuál es el mal.Reconocer el mal es vital para un superhéroe. No siempre el mal es reconocible, a veces, el superhéroe finge dejarse engañar por el mal para desenmascararlo. Cuando conoce la cara del mal, el superhéroe no esquiva la lucha. El superhéroe tiene que ser valiente, encontrar en el peligro la salida del peligro, pero por sobre todo, la lucha del superhéroe tiene que tener un sentido, y el sentido de cualquier lucha es el amor.Todo lo que se necesita para ser un superhéroe es ser valiente, pero ¿Qué es ser valiente? ¿Ser valiente es no tener miedo? Ser valiente no es no tener miedo, sino, avanzar a pesar de tener miedo. Ser valiente no es ser desconfiado y precavido, sino confiar aun a riesgo de ser traicionado.El cobarde es el que no da ni un paso sin garantías de que no corre riesgos. El valiente sabe que nunca hay garantías de nada. El cobarde solo apuesta cuando sabe que va a ganar. El valiente es el que apuesta aun sabiendo que puede perder, y lo único que a un superhéroe puede darle el valor para hacerse acto de arrojo es el amor.El amor es una fuerza poderosa, te transforma, te libera y te abre puertas. El amor es una llave, nos da el valor de dejar de esperar que no halla miedos, porque miedo, temor, siempre habrá…Ser valiente no es ser un temerario. Un temerario es un mercenario, no tiene miedo porque no le importa la vida, por eso, un superhéroe es valiente y teme, y mucho, a perder la vida propia o ajena. Teme perder la vida por que ama y ese amor le da valor, porque lo que cuesta sangre, sudor y lágrimas, vale.Lo que nos salva y nos da valor es el amor. Lo único que se necesita para ser un superhéroe es el amor, el amor que permite vencer la cobardía y nos da el valor para dar pelea, aunque estemos en la boca del lobo…

Nadie es PERFECTO

Hay frases que digo siempre. Pero hoy siento que nadie me escucha de verdad.“Así es la vida” digo siempre. “Ustedes van a cobrar” me gusta decir. “Si no pasa nada es que pasa algo” digo a veces.“Ustedes van a cobrar” esa la digo bastante. Pero la frase que más me gusta decir es “nadie es perfecto”, lo digo todo el tiempo, pero nadie me escucha de verdad.Todos sufren porque no son perfectos. Todos ven lo que falta. Todos ven el defecto, las fallas. Todos ven lo que no tienen ¿pero si dejaran de querer ser perfectos? ¿Y si en lugar de ver lo que falta vieran lo que hay? ¿Y si en lugar de ver lo malo vieran lo bueno? ¿Y si en lugar de ver lo que no tienen vieran lo que tienen?Y bueno, nadie es perfecto, así es la vida.

¿Dónde estás? ♥

Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás? Nosotros fuimos débiles, erramos el camino, nos traicionaos, nos distanciamos, perdimos los códigos, los valores, la amistad, el amor, y ahí nos volvimos vulnerables.De los errores se aprende, pero hay errores que no se pueden cometer, hay errores trágicos, irremediables.Nosotros no supimos ni sabemos aprender de nuestros errores, por eso pasa esto.Todos cometemos errores, todos nos equivocamos, pero también todos tenemos alarmas, una voz en lo más profundo de nuestra alma que nos dice “te estás equivocando, no lo hagas”, el error es no escuchar esa voz, es no reaccionar ante esa alarma.Y aunque te pierdas, aunque equivoques el camino siempre va a estar esa voz, esa voz que en lo más profundo de tu alma te marca el camino y te dice “hey, donde estás?, donde estás?”

Errores.

Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás?

¿Dónde van las palabras que no se dijeron?

Sabes a donde van las palabras q no se dijeron? a donde va lo que queres hacer y no haces? a donde va lo que queres decir y no decis? a donde va lo que no te permitis sentir? Nos gustaria que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta. Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente. Las palabras q no decimos se transfomran en insatisfaccion, en trsiteza, en frustracion. Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decis te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta.

Eterno invierno.

Cuando te detenés a mirar el mundo, a observar la belleza que nos rodea, cuando te reís hasta que no podés más con tus amigos, cuando hacés lo que amás hacer, cuando viajas a un lugar que no conoces, cuando escribís una canción, cuando se te acelera el corazón ante una mirada, cuando haces el amor, cuando amás a una chica… te sentís vivo.Pero no solo la felicidad te hace sentir vivo, sino también saber que dejás un testimonio de tu vida, saber que cuando ya no seas, algo de vos seguirá vivo en lo que vendrá.¿Pero si sabés que no hay futuro? ¿Que nada de lo que hagas, ningún legado que dejes, ninguna contribución que hagas te va a sobrevivir? ¿Si sabés que todo se termina es posible sentirse vivo?¿Cómo se puede ser feliz sabiendo que la vida se va a convertir en invierno? En un invierno eterno.Las cosas que nos hacen sentir realmente vivos son las cosas que vencen a la muerte, las que perduran en el tiempo. Porque el éxtasis, la felicidad, es trascender. Es el momento en que todos somos eternos y estamos vivos de verdad.De todas las formas de egoísmo la peor es no pensar en los que vendrán. Sin ellos, sin la noción de que la vida es un ciclo sin fin nada tiene sentido.Te sentís vivo no cuando la vida pasa, sino cuando vos pasás por la vida, cuando perdés el miedo a morir y a vivir. Te sentís vivo cuando sabés que cada momento es único, irrepetible, cuando sabés que nada empezó con vos y nada terminará con vos.Solo sabiendo que habrá un mañana es que podremos vencer a la muerte, y sentirnos vivos.

La Verdad.

Cuando sabes la verdad podes elegir que hacer con ella, podes negarla o podes aceptarla. Buscamos desesperadamente la verdad, esa misma verdad que nos da miedo escuchar. Si negás la verdad va a ser tu responsabilidad cuando te explote en las manos. La verdad libera porque uno es dueño de hacer con ella lo que quiera, incluso negarla, pero yo no niego la verdad, es como un juego de mesa, si uno no pone un tiempo de juego es aburrido, por eso la vida es divertida, porque no dura para siempre. Podes vivir negándolo, pero lo único que vas a ganar es desperdiciar tu tiempo, tu vida. Ya esta ya sabes la verdad, ahora no hay nada que ocultar. La salida al peligro esta en el peligro mismo.Ya sabemos la verdad, ahora podemos llorar, o podemos conservar la alegría. La verdad nos interpela, nos pregunta, nos arrincona y muchas veces no hay respuesta. La verdad a veces no da certezas, si no algo mucho mas peligroso, dudas. La verdad asusta. La verdad despierta, sacude y paraliza. La verdad desnuda, incomoda. La verdad libera y confunde.Pero la verdad también nos da la fuerza para afrontarla con alegría. La verdad es como el sol en la cara en una tarde de invierno, es un carnaval en la nieve. La verdad aveces duele, pero sin lugar a dudas la verdad fue, es y sera la fiesta de todos.

Intervenir.

Cuando alguien esta hecho un estupido hay que intervenir, me dijeron, pero es así uno tiene el derecho y la obligación de intervenir cuando considera que algo esta mal. Intervenir o dejar hacer dos opciones diferentes, con consecuencias diferentes, si no intervenís tenes que aceptar que todo sigue igual pero si decís intervenir tenes que aceptar las consecuencias.Si pero no, debería hacer algo si, pero no me animo, debería cambiar algo si, pero no puedo, pero llega un momento en el que uno entiende que hay que intervenir.Intervenir para romper con la inercia, intervenir para que algo cambie, intervenir para perder el miedo. Intervenir es decidir, es poner un dique y desviar el río, es cambiar el curso de las cosas. Intervenir es un antes y un después, una ves que lo hiciste no sos el de antes, por que tu intervención por pequeña que sea puede mover montañas.Intervenir para salir del punto muerto, tirarse de cabeza, navegar en nuevas aguas, desconocidas, menos seguras pero distintas .Por que para que ocurra algo diferente hay que hacer algo diferente.No da lo mismo hablar que callar, no da lo mismo decidirse que dudar, no da lo mismo actuar que acatar.No da lo mismo rebelarse que bajar la cabeza.No da lo mismo jugarse que vivir con miedo.No da lo mismo unirse que estar aislados.No da lo mismo meterse que no meterse.No da lo mismo luchar que dejarse vencer.No da lo mismo intervenir que dejar hacer.

Multiple Choice ♥

Estar con alguien es una eleccion, es algo qe elegimos para creer qe estamos bien, para sentir que estamos en compañía, compartiendo momentos i cosas con la persona que queremos.. Es facil no tener qe elegir, y hacer de nuestras vidas una rutina ir siempre por el mismo camino, nunca pegar un volantazo, nunca permitir una sorpreza pero eso no es vivir, es el panico que nos da tener que elegir.. Siempre que tenemos opciones, hay que elegir y arresgarse a jugarsela por una sola opcion, siempre que elegimos, vamos a perder algo. El terror al abandono, a sufrir y arrepentirnos de nuestra eleccion puede ser nuestro peor enemigo, por eso no hay que tenerle miedo a las opciones. Aunque el miedo no es no saber lo que queremos, sino no estar seguros, porque sino dudamos, no probamos y no buscamos nunca vamos a saber lo que queremos.. El mundo esta lleno de posibilidades, i no por una eleccion hay que perder las demas, pero si elegimos todo no elegimos nada. Cuando somos estructurados, rigidos y no nos corremos del camino, pensamos que no somos libres.. Pero cuando pensamos que en verdad lo somos, estamos presos de nuestra propia indesicion. Algunos no eligen por miedo a perder algo; otros por miedo a perder todo y terminan sin elegir nada.. Nadie sabe que es peor!. Cuando uno no elige, la vida elige por uno y eso no es ser libre, ser libre es animarse a elegir un lugar donde qedarse, una opcion, jugarse por una relacion y no temerle ni al compromiso, ni a lo que pueda pasar despues. Uno se siente libre, pero es un engaño, si uno no elige nada, no tiene nada. Hay muchas razones para decir no, i muchas razones para decir si, pero no podemos permitirnos no elegir, ya que el elegir es darnos oportunidades a probar y a obtener cambios.

# Adivinanzas

A veces el conocimiento viene en forma de misterio, un misterio que hay que resolver, y un misterio a resolver es una adivinanza a descifrar. El conocimiento muchas veces viene en forma de idas y vueltas, en forma de sorpresas.Una adivinanza nos muestra algo que tenemos frente a nuestros ojos pero que no vemos, solo hay que poder mirar distinto. Si miramos siempre con los mismos ojos siempre vemos el mismo camino, caemos en un callejón sin salida, y eso nos entristece, nos opaca, nos mata. En cambio cuando uno resuelve las adivinanzas se siente vivo por que le encontró la vuelta al rulo.A veces la respuesta es tan clara que no hace falta decirla pero hay que hacer así es el juego. Resolver la adivinanza es el fin del misterio es poner un poco de luz en la oscuridad.Una adivinanza es como cuando un nene empieza a descubrir el mundo que para él es un misterio. Yo sé que da miedo Rama, pero a lo mejor esta oscuridad sea un misterio a resolver, a lo mejor esta adivinanza trae alguna respuesta inesperada.No hay que tenerle miedo a los misterios, porque siempre estarán las adivinanzas que nos permitirán resolverlos y así poder llegar a esas verdades que necesitamos.

El SI, el NO.

Todo el tiempo estamos entre el sí y el no. Elegir entre sí y no tal vez sea la decisión más difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir sí o decir no puede ser determinante, puede cambiar tu vida para siempre.El no ya lo tengo, dice alguien para darse coraje, porque el no es lo que nos rige. Decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos sí. A veces decimos sí sin medir las consecuencias, y ese sí cambia todo. De una chica rapidita decimos que tiene el sí fácil. ¿Pero no se trata de eso la vida? ¿De decir sí, de avanzar, de vivir...? El sí nos compromete, y nos desnuda. El sí expone nuestros deseos. El sí señala que algo nos falta.Una vez más estamos ante esa decisión. Que todo siga siendo no, o animarse al sí y zambullirnos en la vida. Esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el no.

SER O ESTAR.

Nunca entendí a los yanquis. Para ellos, ser y estar se dice igual: to be. ¿Pero es lo mismo ser que estar? ¿Estar comprometido es lo mismo que ser comprometido? ¿Estar consiente es lo mismo que ser consiente? ¿Ser maldito es lo mismo que estar maldito? ¿Es lo mismo ser engañado que, que estar engañado? ¿Es lo mismo ser que estar? ¿Estar loco es lo mismo que ser loco? ¿Estar despierto es lo mismo que ser despierto? ¿Estar aburrido es lo mismo que ser aburrido? Ser o no ser, esa es la cuestión. Pero no, esa no es la cuestión profe, porque ser y estar no puede ser lo mismo. Sí, claro se dice igual. Pero depende el contexto cómo esté utilizado quiere decir una cosa o la otra, Morales. Claro el contexto, ¿no? Porque ser idiota no es lo mismo que estar idiota por alguien. Sí, uno puede estar triste, pero ser una persona triste es otra cosa, porque si vos estás triste se te va a pasar, pero si sos un pobre tipo o una pobre mira patética y triste, eso es para siempre. Estar seguro no es lo mismo que ser seguro, ¿no? No es lo mismo estar resentido que ser resentido. Pero si estás resentido, ¿no será porque de alguna forma lo sos? ¿Es lo mismo ser inseguro que estar inseguro? Estar inseguro es no tener certezas, pero ser inseguro es tener la certeza de que no valemos. Estar impactados no es lo mismo que ser impactados, pero a veces ¡cuánto se parecen! Estar idiota uno se lo banca, pero ser idiota, no. Telón. Uno quiere ser, quiere ser el amor de alguien, el sueño de alguien, uno quiere ser alguien en la vida de esa persona que ama. Ese deseo de ser nos puede confundir. No dejarnos ver que no somos, sino que estamos transitoriamente en la vida de alguien.